El principio de Utilidad guía todos los deseos; y,
los deseos, no son, sino manifestaciones imperiosas
del Instinto.
Un hombre mediocre, recibe de su partido, la inspiración
y, el impulso; un grande hombre se los da.
Un partido político, es un gran medio de locomoción,
para una Ambición, por mediocre que ella sea.
La Conciencia, en cuestiones de Arte, es una rémora
a la Creación genial. La Inspiración es la única
Musa del Genio. Todas las formas inferiores de
la Inteligencia, son capaces de Reflexión y,
producen en ella;
solo el Genio, no;
El Genio es Inconsciente.
En estilo literario, la producción de las imágenes
es espontánea, o no es producción, sino:
fabricación de Imágenes.
Todo escritor de Genio, piensa en imágenes, procede
por ellas, y, su lenguaje es naturalmente imaginado
y, figurativo;
para los escritores, no geniales, las imágenes son
un trabajo de mecanismo verbal; las hacen, las pulen,
las expresan, tal vez hasta con elegancia, pero nunca
con originalidad;
las forjan, no las crean;
entre unas y,otras frases, hay, la diferencia de un jardín,
en plena floración,y,una flor de acuarela: esa diferencia,
se llama: Vida.
Los que construyen las frases,las hacen correctas;
aquellos que las crean, las producen siempre bellas.
La frase hecha, es, hija del Esfuerzo; la frase creada,
es hija de la fuerza.
La creación de un Artista, verdaderamente genial,
puede ser, y,es muchas veces obscura y,desconcertante,
pero, no es nunca deforme y, mucho menos vulgar.
Un escritor genial, no es nunca, un Imaginativo, es decir,
un reproductor de Imágenes; es siempre un Magnífico,
o sea un creador de Imágenes.
Cuando un hombre, de genio, hace obras de Política
y de propaganda, no renuncia a su alta condición
de Artista; ni abdica sus derechos de Genio;
es un mago, que levanta un palacio, en tierra, y,
luego, abre sus alas de águila, y, se complace
en revolotear sobre él.
En el escritor verdaderamente Artista, la música
y, el color de las palabras, no son sino motivos
de especulaciones abstractas, para añadir mayor
prestigio a las fastuosas decoraciones de sus sueños,
y, ponerlas como un faro en las grandes alturas
de su dialéctica.
Cuando nuestra fantasía cae en lo vulgar, ¿no
sentís que un inmenso esfuerzo es necesario para
levantarla? ; es como un albatros caído en tierra;
sus alas, no son ya remos, sino rémora; su propia
grandeza inmoviliza el vuelo.
Una personalidad que sufre fronteras, no es ya una
personalidad, es simplemente, una persona.
El Escritor que es el Símbolo y el vocero de su época,
brillará en ella y, pasará con ella;
aquel que es el Poeta y, el símbolo del Porvenir,
sólo ese, pasará las fronteras de los siglos.
Un hombre excepcional, no puede producir sino
libros excepcionales; ¿cómo pues, le pediríais,
que el elemento de sus libros, no fuese excepcional,
sus personajes excepcionales, y, el Sentido y,
el alma de su Obra, excepcional también ?
una alma de excepción, no puede producir sino
obras de excepción;
no pidáis a las estrellas, que renuncien a su luz,
ni pidáis a la flores, que dejen de acendrar el
alma con su perfume.
El vuelo y el Verbo se asemejan; ambos,
tienden el aire y van a lo infinito; tras los
silencios del éter, ambos desaparecen en el Sol;
ambos violan el Silencio, con el diapasón
simbólico de su paso.
¿Quién no ha sentido el anhelo de la Libertad,
viendo volar un pájaro?
¿quién mirándolo levantarse en el azul, no ha
visto en él, una divina fantasía que canta?
un ave, es un heraldo musical,que os abre
con sus alas, las fugitivas y,sublimes
perspectivas del Cielo, luminoso, insonoro y,
vacío.
De un Sol, que muere con magnificencia, no se
siente ya el calor, pero, aun se mira la Belleza;
así, a la desaparición de un Genio, sigue la
Apoteosis incomparable de un crepúsculo,
impregnado de la esencia que despide una selva
de laureles.
No todos los labios son musicales, porque no
todos los labios son verídicos;
no hay melodía igual a la de la Verdad,
dicha por unos labios puros.
Un artista de Conciencia, no es un Artista, es,
un artesano;
sólo un Artista de inspiración, merece el nombre
de tal.
Los grandes genios, son casi siempre antitéticos
al genio nacional de su país;
Por eso, no son verdaderamente, dominadores,
sino conquistadores de él;
Napoleón, fue, la viva síntesis de eso.
Conquistar su propio país, es la sola conquista
que no vale la pena de ser emprendida por un
hombre de genio;
ella, fue la única que empequeñeció a César.
La mayor tristeza y, la mayor desgracio de un
hombre grande, es haber nacido en una patria
pequeña;
por esa sola anomalía, Pirro,
no conquisto el mundo.
La sociedad de los hombres, mata siempre
alguna Ilusión;
la sociedad de los libros, hace siempre nacer
alguna.
Ser leído por los mejores y, no por los más,
es la sola aspiración de un Escritor que sabe ser
‘Pastor de Ideas’, y, no traficante de libros.
La Sociedad y, la Soledad, son dos hermanas rivales;
la una, tiene muchos hijos: todos débiles;
la otra tiene pocos, pero, es una raza de titanes.
La Soledad, es casta, para los hombres de
Pensamiento, no lo es para los hombres de
Sentimiento, porque el sentimiento, es una
sensualidad.
Mirar la Naturaleza tiernamente, es, la manera
mejor de arrancarle sus secretos.
Las democracias cultivadas, son como los caballos
de noble raza, que no soportan sino hábiles jinetes.
La cercanía de un gran Escritor, no consuela nunca
a los mediocres, sino los exaspera; y, por un gesto
involuntario de su espíritu, ponen en imitarlo,
tanto empeño, como ponen en denigrarlo.
Hay escritores, como Zola y, Mirbeau, que vuelven
su dignidad a la Sensualidad, y, hacen de la Dignidad,
una forma de la Sensualidad, la más baja de la especie;
los primeros, hablan en nombre del Instinto; y, todo
Instinto, es noble, por brutal que parezca;
los segundos, hablan en nombre de la Moral, y,
toda moralidad, es,una anormalidad, por más que
se la disfrace.
Las rosas de Ispahan, esas queridas rosas de Nostalgias,
tan caras a Omar Kayyama;
¿no os parecen contener el alma suave y confusa de
toda la Poesía Oriental, hecha de Voluptuosidad y
de Tristeza?...de una Tristeza, que nosotros, los
occidentales, atrofiado el Sentimiento por nuestra
falsa Civilización, no podemos ya sentir, y, de una
Voluptuosidad, ¿qué la árida pequeñez de nuestros
vicios, no nos permite ya alcanzar?...
El esplendor de ciertas frases, no llena el alma tanto,
como la bella armonía de otras, que parecen como
dichas a media voz, y, tienen, no sé qué sabor
de Sensualidad murmurante, que las hace
parecerse a un beso;
el Laus Veneris, de Swinburne, ¿no os parece
ese modelo? dar al rebelde monislabismo de la
lengua inglesa, esa calurosa plasticidad, esa tan
amorosa melodía, es un tour de force, extraño
en cualquiera que no fuese, aquel enorme
visionario lírico, que en medio de las brumas
londinenses, fue siempre, como un pájaro de
Oriente, volando por sobre los jazmines de Mossoul.
Los tropos extraños, que enriquecen el estilo personal
de cierto escritores de genio, no son como alguien
dijo, deliciosas absurdidades, sino obscuras
genialidades del subconsciente, que en ciertas
horas balbucea cosas muy raras, dentro
de nosotros mismos.
Puede haber Ideas inmutables, pero, no hay asociación
Inmutable de Ideas;
disgregarse, es condición esencial de las Ideas, para
permanecer libres;
el Divorcio, fue ley de las ideas, antes de ser ley
de los hombres.
Un Escritor de talento, podrá explicarse y ,explicar,
el mecanismo de su prosa;
un Escritor de Genio, no lo podrá nunca,
porque el subconsciente, que se lo dicta,
guarda aún para él, mismo, su Secreto.
Temer las consecuencias de un Principio, es empezar
a dudar de la eficacia de él.
Hay una clase de escritores, que escriben por clichés,
ya hechos; y, hay otra, que hacen los clichés, para
que otros escriban, según ellos; los unos son los
escritores usuales, los otros, son los escritores
originales.
Los que piensan según otros, -que son los más- se
enriquecen mentalmente a Sí mismos;
los que piensan por Sí Mismos, -que son los menos-
enriquecen mentalmente a los otros;
y, estos nababs, de los caudales del Pensamiento,
Tienen la inefable Satisfacción, de verse lapidados,
con las mismas piedras de sus joyeles, por aquellos
que los saquearon.
Hay inteligencias reproductrices, que reciben y,
asocian las Ideas en uso, y, las emiten moldeadas
en las formas imperantes y, con el ropaje verbal,
de su mismo tiempo;
hay otras Inteligencias,que tienen el poder de disociar
las Ideas recibidas y fundiéndolas en su cerebro les
dan las modelaciones de su propia Idea, y, el ropaje
verbal, de su propio Pensamiento;
las primeras, pueden, por un grande esfuerzo mental,
fingir las irisaciones de la Novedad;
pero sólo las otras tienen esa condición inherente
al Genio, y, que se llama: la Originalidad.
Una Sensación se hace una Idea; una Idea, se hace una
frase; de ahí que el que tiene una manera personal de
percibir las Sensaciones, tiene una manera personal,
de traducirlas en Ideas y, por consiguiente, una manera
personal de expresarlas, es decir: un estilo.
Ser el Conductor de una época, no es concedido nunca
a un hombre probo; y, sólo le es dado, ser su Juez.
Víctima del automatismo intelectual, nuestro Yo, subconsciente,
se plega, algunas veces al capricho de la Voluntad; pero entonces,
no nos sirve, como antes, y, la voluntad de evocación verbal es,
todo lo que queda de aquel gran poder de evocación mental
que era: la Inspiración.
Un escritor imaginativo, que no sea un sensitivo, será un admirable
creador de ritmos verbales, pero, nunca un creador de Imágenes
vitales, ni un sugestionador de ánimos.
Vivir sin analizar la vida, es, la sola manera de gozarla; porque
conocer la Vida, es principiar a temerla si se tiene una alma
débil, o, principiar a despreciarla si se tiene una grande alma.
La Tristeza de un Espíritu Superior, es siempre una Tristeza
homérica, hecha de Fuerza y Certidumbre;
no es la Tristeza del Vencido, sino la Tristeza, aún mayor,
de aquel que ha vencido;...
de aquel ve que, tras de las cimas de la Victoria, no hay sino
el cielo del Desastre;
que el Triunfo, es, una Soledad, que sigue a otra Soledad;...
un miraje, que sigue a otro miraje...
el perpetuo engaño: la Vida;
la Ficción, es, el alma de todo;
aquel que no puede engañar, es ja infeliz; pero aquel que no puede
engañarse, es ya absolutamente desgraciado;
las alturas de la Certidumbre,no guardan sino ese secreto:
saber que no hay sino la Incertidumbre;
he ahí el amargo descubrimiento de los nautas mentales:saber que
tras del último límite del Todo,se extiende un continente:la Nada;
¡el enorme dolor del argonauta,viendo desvanecerse el miraje de
su Atlántida soñada!
La esencia Sobrehumana del Verbo, no tiene toda su
magnificencia estructural, sino en ciertos poetas
simbólicos, llenos de una gracia misteriosa y, triunfal
como aquellos arcángeles de leyendas cristianas cuyas
espadas combatían en la noche;
el ritmo, es la espada del Poeta;
la sola fuerza de la Poesía, es, la Belleza.
La Virtuosidad, es la condición exquisita,
de los Poetas verdaderos,de aquellos que
no aspira a ser profundos;
son ellos los que nos hacen ver la diferencia
entre la melodía y,la orquesta;
y , yo, prefiero siempre un solo de guitarra
a todos los coros del Tanhaüsser.
La brutalidad conquistadora de los versificadores con
pífanos y cornetas, me hace un gran mal en el espíritu,
cual si viese devorar una gacela por una partida de lobos
aulladores;
¡oh! Los tenues matices fragantes de elegancia; el gris
opalescente de palideces morbosas; las violencias
gemáticas de la tarde; el alma crepuscular de los cielos
y, de las cosas...
Musset, Rodenbach, Fitz, Gerald, d’Annunzio, Rosetti;
la rima prismática, y, doliente;
el miraje alucinado...
el alma de la Belleza, es triste...
el alma de la Belleza, está en lo Irrevelado.
La Patria, es, una deidad, de tal manera inmisericorde,
que perdona mejor a aquellos que le desgarran el corazón,
que a aquellos que le sacrifican el suyo.
Los hombres que saben vivir en esclavitud, no perdonan
nunca, al Hombre, que sabe morir fuera de ella.
Hay algo peor que los espíritus analfabetos y, es:
los analfabetos del espíritu: los unos, no saben leer,
pero los otros, no saben lo que leen;
¿cuál de las dos ignorancias es la más triste?
El verdadero amor de la gloria, no espera nada de ella.
Los cerebros mecánicos y frustres, no tienen lugar en ellos,
sino para las reglas; las reglas lo llenan todo; el Precepto,
es su dios; la Tradición y,la Esclavitud mental,
son sus dominios;
su servidumbre es ya un crimen, pero su crimen mayor,
es el empeño que toman en imponerla a los demás;
y, el proselitismo de eso esclavos, no se conforma
con ser víl, sino que se hace agresivo;
y,nada hay igual a la insolente vehemencia de los siervos
del Espíritu, contra un Espíritu que está fuera
de toda servidumbre.
Toda acción de un hombre, no es sino un gesto físico;
¿por qué,pues, pedirle, una responsabilidad moral?
el Yo moral,es, un Yo, paradógico; ¿por qué el mundo se
empeña en legislar sobre una paradoja?...
Todos podrán leer las palabras, de un libro; muchos serán
capaces de seguir el vuelo de sus ideas; otros podrán ir al
fondo de sus sentimientos; pero, ¿quién podrá traducir
la melodía interior con que esas palabras, esas ideas y,
esos sentimientos, cantaron en el alma del Autor?...
Todo libro, es una Sinfonía Interior, sólo escuchada por
nosotros ; estrofa trunca de un himno misterioso, que cantó
en el Silencio de nuestro corazón.
Ay! un libro que revela tantas cosas, no logra revelar
nunca su propia Alma.
Todo libro es esotérico, y, tiene del Misterio Sagrado; todos,
aun aquellos que obligan a reír porque la risa es también
misteriosa, es un esfuerzo doloroso del Espíritu hacia el
Olvido del Dolor;
¡esfuerzo inútil!; nunca se está tan trise como después
de haber reído.
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