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Monday, April 23, 2012
La Voz de Las Horas_XII
Creer en dios, debe ser un rió misericordioso de Esperanza,
en el corazón del Hombre...
los paisajes interiores deben engrandecerse desmesuradamente,
bajo el mentido esplendor de un Sol hipotético, cuya luz se
confiesa y, se ve;
el Dolor mismo ha de perder de su Intensidad, si se sabe que es
un raudal desprendido del corazón de Dios mismo;
si es él,quien nos lo manda; ¿cómo renunciar su dolor divino?...
el Crimen, pierde toda la estéril tortura del Remordimiento,
si se piensa, que no hemos podido cometerlo sin la voluntad de
Dios;
y, la Muerte misma, pierde la Tristeza de lo Irremediable, si
detrás de ella, soñamos con los paisajes de la Eternidad,
iluminados por la presencia del Eterno;
y, la Expiación, la Irrisoria Justicia Humana, que cree, matar
el Mal, matando al Hombre, se torna en el camino victorioso
que conduce a Dios;
porque, ¿qué cosa es un condenado a Muerte y, que muere en
la paz del Señor, sino una alma que escapa de las manos del
verdugo, para caer, en las manos de Dios?...
¡qué bello es este rió de la Ilusión, enorme en los paisajes del
Ensueño!...
felices los que se embargan en él, sin temor al naufragio de la
Ilusión...
es tal la Mendicidad del Corazón, que la creencia en lo que no
existe, basta para hacer soportable, el dolor de la Existencia.
Si el alma y el interés del Pensamiento, según dice Williams
James,«no pueden tender sino a producir una convicción»;
dígome yo;
y,¿la Duda?...
¿existe la Duda?...
¿en dónde hemos de radicarla?
¿fuera del Alma y fuera del Pensamiento?
es bueno a veces, leer a los filósofos;
ellos suelen hacer la filosofía, amable como una farsa;
toda alma de filósofo ha estado en Alejandría.
Yo, no niego que un gran Amor salva;
porque un gran Amor es un motivo para vivir;
pero, si ese gran Amor es el de la Muerte,¿negaremos que
nos salva,salvándonos del Vivir?
desaparecer en el seno de un Amor, es poseerlo en Absoluto,
y, ser poseído por él en amplitud creciente;
eso es Amor.
La Vida y la Muerte no se pueden explicar sino sentir;
ningún interés especulativo puede dar la clave de su Misterio,
que sólo nuestra sensibilidad muy aguda puede sentir y presentir.
El Desencanto,es una Pasión que no se renueva nunca,pero que
no muere jamás,acaso porque es en Sí, una forma de la Muerte;
no amar; ¿no es una forma de morir?
no se vive sino a condición de abrir sus ojos sobre la Esperanza
y cerrarlos a cualquiera otra sugestión;
y, sobre todo a la Sugestión de la Verdad...
la Verdad y la Vida son rivales.
Se critica a los grandes escritores,porque ponen toda su alma
en sus libros;
se les dice egoístas,porque cantan sus tormentas,como las
canta el mar;
se grita contra su Orgullo,porque no ocultan su brillar,
como no lo oculta el rayo;y, porque es sonoro su decir,
como es sonoro el del trueno;
se les acusa de auto-adoración,porque pliegan las alas
tempestuosas de su Genio,sobre el Misterio que hay en su
corazón y, lo hacen cantar; cantar su propia canción;
¿qué se quiere de ellos?
¿que miren y que canten las miserias de los otros?
¿por qué obligar a un águila a que sienta y describa
las visiones de un topo?
¿cómo obligar a un león a vivir la epopeya de una liebre?...
pretensión de topos y de liebres;
eso hace alegres a los leones y las águilas.
El fin del Arte no es convencer sino conmover;
toda Obra o tendencia artística,que no penetre y conmueva
lo más profundo de nuestro sér, no es el Arte, es el Didactismo;
algo que ha salido de la Ciencia, sin lograr entrar en el Arte:
la Pedagogía del Pedantismo.
Se cambia fácilmente de Ideas, pero no se cambia de Pasiones;
porque la Pasión es algo muy fuerte que radica en lo más
profundo de nuestro sér y forma parte de nuestro Instinto;
y el Instinto,llega hasta modificarse,pero no se destruye jamás.
El Ensueño,que es lo más bello que hay en la Vida,es lo más
falso;
y su Belleza le viene precisamente de que sabemos que es un
Ensueño;
si le diéramos el rostro de una Certidumbre, se convertiría
súbitamente en un Dolor;
el Hombre, sér efímero, por excelencia, no busca sino la caricia
de las cosas fugitivas... como él;
es de polvo y de aire, de lo que se alimentan las libélulas;
y de eso es hecho el brillo de su alas.
Que la Imaginación y, la Ficción, sean elementos constitutivos
y embellecíentes del Arte, no quiere decir que el Arte sea un
simple juego de Imaginación y de Ficción,como lo han sostenido
Schiller y Spencer;
no;
el Arte tiene una Realidad,una Alma que viene de muy lejos,
a través de todas las edades y se perpetúa en la serie de los
siglos: el Alma de la Belleza;
desde que el alma del Arte es la Belleza, el alma del Arte está
en lo Eterno;
la Belleza, no es pues una Ficción; la Belleza es una Realidad;
la vemos y la palpamos; y su contemplación, llena al alma, de
voces misteriosas y, al corazón, de un sagrado vértigo...
no hablaremos de los mil archipiélagos líricos, que el albo y
diáfano crepúsculo de la Poesía, revela a nuestros ojos
extasiados; ni de vastas sinfonías musicales que la floración
vocalizada de los versos, canta en los altos silenciosos de nuestro
corazón, llenándolo de una Voluptuosidad fastuosa y conmovida
que es como una armonía en los lejanos azules...
nada de la frase musical y el verbo lírico, de los grandes
prosistas, padres de la Evocación y de la Ensoñación; su
magnífico rumor de ríos ideológicos llena las soledades de
la Vida...
Pero, ¿las Artes plásticas?
canta el color;
la piedra canta;
y,toda la espiritual voluptuosidad de la Materia en ellos canta:
cantos de Gloria;
y, el alma esparcida del Universo canta en ellos; con Unidad
de Vida;
la voz de la piedra, con las ideas rutilantes que se desprenden
de sus vastas líneas sinuosas;
el ritmo lírico del color, que tiene comentarios de orquesta...
la sugestión de Infinito, que emana de la Belleza; nos muestra
la Realidad profunda y sagrada que hay en ella,ya emana
de un mármol trunco del Parthenon,ya de un Fidias, hospitalizado
bajo cielos latinos,ya de un latino,ebrio de vino ático,bebido
en copas de Tradición;
que sea un sarcófago egipcio,con su simbolismo arcaico,lleno
de reminiscencias; o ya la tumba de un Papa,dormido sobre
cojines de pórfido,con dalmáticas de púrpura: belleza es;
tipo de «Incomprensibilidad divina», que dijo el otro;
ya sea la paz lúcida de los cielos del Bellini,ya la sombra mala,
de las tinieblas de Rembrandt;ora los cálices enfoliados del
Ticiano, ora las margaritas del Tintireto,tan queridas a los
primitivos; ya las olas empurpuradas de un azul de gloria,
de un coro de Fray Angélico;ya la arcaica gravedad de un Filósofo
del Sansio o el pensamiento profundo de una figura de Holman
Hunt, todos son ritmos espiritualizados y energías misteriosas y
tangibles del divino Poder de la Belleza, visible a los ojos de
cada quien, capaz de comprenderla y adorarla;
porque la Belleza es: la Realidad profunda
y sagrada de la Vida.
Los artistas de naturaleza íntima y personal, extraen
su lírica de su propia emoción;
aquellos que son elementales y, escolásticos, la toman fuera de
su propia conciencia,en la objetividad inmediata de las cosas
ambientales,sin poder especular sobre su propia Inspiración,ni
acertar a simbolizarla en ritmos e imágenes de esa musicalidad
espontánea,atributo de los poetas,que no poseen los afásicos
cultivadores de la Sintaxis,como ley única de la Belleza;
de ahí,la angulosidad lógica y la Sequedad silogística de
esa versografía, que no carece a veces de elegancia, pero,
que carece siempre de Belleza y,tiene la perfección de líneas
de estatua, sin tener nunca la cálida emoción y
la armonía serena de una Vida;
y es esa rigidez de la forma sin el alma divina y conmovida del
Verso, la que priva de todo encanto a la verificación de ciertos
clásicos modernos, a los cuales no falta, para triunfar en Poesía,
sino el divino privilegio de ser poetas.
La Poesía, consiste en la Emoción que ella contiene y que
suscita,en el ánimo de aquel que la contempla y la escucha...
el contagio lírico;
las formas esquemáticas del Verso, privadas de esa Emoción,
pueden ser la Poética, pero no son la Poesía.
La conciencia constructiva y artificial del Verso,es el culto
y la Inquietud de los versificadores;
la Belleza íntima del concepto y la melodía innata del Ritmo,
son la propiedad de los poetas;
y ellos no se inquietan de otra Perfección, porque su
Perfección nace de su propia Inquietud.
La Espontaneidad Melódica, es un atributo del Poeta
y no del Verso;
la Ingeniosidad del Verso, no acusa el Poeta, antes lo niega;
y, si se prolonga como en muchos, hasta hacerse fatigante,
acusa la aparición del anti-Poeta,es decir, del Retórico;
y el Retórico, no es una abeja de las colmenas líricas:
es el Zángano de ellas;consume la miel, no la produce.
El Artista, ama su Obra, porque ha vivido su Obra:
se ama en ella;
por eso toda Obra de Arte es una Obra de Amor;
el Arte todo es un Poema, hecho por los Genios;
y es en esa Obra donde han alzado su corazón magnífico
hacia el Sol.
El Arte, es la más poderosa de las voluptuosidades cerebrales,
donde se combinan extrañamente, las fiebres de la Belleza y
de la Muerte, fundiéndose en una sola.
¡De la Muerte!
Sí; la Muerte es también el fin de la Belleza, y, es lo que
la hace aún más bella;
la Eternidad del Arte, impediría la Renovación del Arte;
¿escucháis el vértigo de intuiciones metafísicas
que es la música de Wagner?...
¿el encanto religioso y las olas armoniosas de Mozart*
os seducen, cual una errante lamentación profética sobre una
agua nocturna y solitaria?
¿sobreexcitan vuestra neurosis, los lirismos apasionados de
Régnier o las sonoridades grandiosas del itálico Arte de
Grabiel d’Annuzio?...
¿veis esas floraciones de piedra que la primavera del Cincel,
hizo florecer sobre la tierra?
¿y,esos campanarios, como mástiles náufragos, alzados hacia
los cielos sin Dios,de las entrañas de una tierra ya sin Fe?
¿y, esas rosas y esos lises, de pórfido y de alabastro, que
decoran muros y capitales y hacen broches policromados sobre
las negras ojivas?...
¿y, esas tardes empurpuradas de los ponientes del Luini?
¿alta espiritualidad del Veroneso?
¿albas rubescentes?
¿espantos depravadores de Salvatore?
¿brumas flamencas de Van Dyck?
¿cielos de azul y de cristal de Memling?
¿esmaltes lúcidos y diluciones tenues del Van Oastade?
apresuráos agozarlos, a absorberlos, porque la Sublime Visión
va a morir; muerta por la incoherencia de la Vida...
¿Arte? lo tuvo Asiria; y Tiro, Babilonia lo tuvieron...
¿qué queda?
¡Silencio de los valles mesopotámicos! ¡Silencio!
¡Menfis Imperial! ¿qué fué de tus Poetas?
lirio de Eternidad te llamaron;
un movimiento de la Tierra; una avalancha de Siglos;
¿qué quedará de nuestro Arte?
¡polvo, como nuestros ojos que lo vieron y nuestros oídos
oídos que lo oyeron,y nuestro corazón que lo amó!;
de más alto nos viene la Muerte...
¿de más alto?
está en nosotros.
En aquel que siente el Arte hay elementos constitutivos
de un Artista;
en aquel que sabe expresar lo que siente de Arte hay
ya un Artista;
pero sólo en aquel que sabe comunicar a los otros su propia
emoción hay un gran Artista;
generalizar la Emoción Estética, es la prueba definitiva del Arte.
¿Qué entendería Bacon, por Arte, cuando dijo que:
«el Arte es el Hombre añadido a la Naturaleza? Art homo
Additus Naturæ»?...
verdaderamente, el saber de ciertos sabios, es bastante para
hacer dudar de la Sabiduría.
¿El Arte?
Sí;
el Arte es un lenguaje, que traduce las emociones del Artista;
porque todo en las revelaciones del Arte os dice una palabra
de Belleza; aun aquello que no tiene voz, os habla;
las hojas otoñales, que ruedan por la avenida silenciosa
sus diálogos de muerte;
y, el tremor de las que quedan aún prendidas a la rama
hospitalaria, oscilantes en el oro espiritualizado de la tarde;
el alma de un jardín de Turner, que os habla por las bocas de
sus rosas, unas rosas pensativas, a cuyo blanco esplendor hacen
sombras las alas del Misterio;
un árbol de Claudio Lorena, destacando su ramaje en el nácar
evanescente y las blondas nebulosidades de una campiña inerte;
la serenidad brumosa de algunos paisajes del Bolognese,en los
cuales la vaguedad de los colores,añade un tan grande atractivo
a su Melancolía,y todo colabora a su extraña Sentimentalidad,
todo hasta la ausencia del color en ciertas líneas,que es como
una ausencia de alma en lo Infinito;
los gestos rurales de ciertos cuadros bretones,con su plenitud
de vida agraria y la mansa actitud de sus almas sin orgullo,
incrustadas en el fondo de una Naturaleza amable y sencilla
como ellas;
la calma vivificadora, rosa y azul, de las telas de Miller o de
Meunier, llenas del sentido profundo de la hora, envuelve los
campos en una armonía de oro;
la sublimidad simbólica del color, a veces atormentada y negatriz,
de los paisajes de Vanvitelli, tan estridentes en su coloración
desapiadada;
la visión netamente latina, de un estudio del vero, de Campagnola,
tan sugestivo, tan decidor de melancolías, de su estilo veneciano
y ticianesco;
un agua fuerte de Durero;
un estudio de Barlolozzi;
o una de aquellas colinas coronadas de ruinas en que el Pussino,
resucitó el alma del Agro,toda el alma trágica de la campiña
romana...
¿no bastan para sumiros en hondas ensoñaciones?...
el paisaje tiene un alma,y,¡qué de cosas dice en sus
inefables silencios llenos de perpetuidad!
su vida interior respira, llena de misteriosas analogías;
para mí,todo paisaje,es un hastschis, me hace extraña
y sentimemtalmente soñador...
¡a su vista, la bruma del recuerdo desciende a todos
los senderos de mi corazón, y, puebla su soledad!
de vagas formas divinas;...
y, de sueños encantados...
¡oh!
los paisajistas;
los sinfonistas;
los Poetas...
¡cómo son necesarios a nuestra Vida,
estos grandes evocadores del Ensueño!...
viéndolos;
oyéndolos;
leyéndolos;
se cierran maquinalmente los ojos, y se deja errar el alma con
una voluptuosidad sin pasares,a través de esas selvas del color,
de ese mundo de la Música, de la sugestión del verso melodioso;
y no quisiéramos abrir de nuevo los ojos, por no dejar escapar
ese ensueño, que quisiéramos tener eternamente prisionero,de
nuestras pupilas cerradas...
La Ventura, no nos entrega una parte de su secreto, sino en la
complicidad luminosa y taciturna del ensueño;
y nunca se vuelve tan triste a la Vida, como después
de haber vivido la divina mentira del Ensueño.
La Ciencia es un producto de la Idea;
el Arte,es un producto de la Sensación;
la misión de la Ciencia es indagar;
la misión del Arte es encantar;
la Ciencia,obra sobre el pensamiento,dejando en reposo
el Sentimiento;
el Arte,obra sobre ambos; y,tan profundamente,que muchas
veces, no se serenan jamás...
la Ciencia, se llama Indagación;
el Arte: Evocación.
El Arte no prueba nada más, y, no demuestra nada más,
que el Arte;
no hay Arte refutable ni Arte irrefutable, Arte comprensible,
ni Arte incomprensible, porque el Razonamiento y la Retórica,
no entran para nada en el mundo de la Sensación, es decir,
en el mundo del Arte;
el Arte, es simplemente sensible; y,nada puede buscar fuera
de la Sensibilidad y Emotividad,que son las razones del Arte;
nada vive fuera de ellas y, nada permanece entre ellas;
el Arte, es más que la Idea figurada;
el Arte, es, la Emoción expresada.
Un sabio, aspira a explicar la Vida;
el Poeta, no aspira sino a cantarla;
el Sabio, ensaya responder a las interrogaciones del Misterio;
el Poeta, lo interroga;
el Sabio, explica el Cielo;
el Poeta, lo contempla;
la Ciencia, envejece;
la Poesía, es eternamente joven;
la Ciencia, tiene un Crepúsculo;
la Poesía, es la Eterna Aurora...
y, cuando sobre los misterios agotados de la Tierra
haya muerto el último Sabio;
la voz del último Poeta, se escuchará en esa última Noche,
cantando la epopeya de los Astros;
y, será el Ruiseñor de la Eternidad.
¿Qué es la pequeña lámpara de nuestro Pensamiento, junto al
Infinito de los cielos, a esa Selva de Astros de que habla
Janssen?
cuando mañana, esa pequeña lámpara con la cual quisimos
estudiarlos, se haya extinguido, con el loco afán de nuestro
Existir, ellos, con su Eterna Evolución,alumbrarán nuestro
último sueño,como alumbraron nuestra Vida, sin saber que
vivimos y que morimos,y,que un día sentimos el resplandor
de su alma,llegar hasta la nuestra, por las ventanas
de nuestros ojos,abiertas sobre lo Infinito;
ellos,nos turbaron a nosotros;
nosotros no alcanzamos a turbar la serena
enormidad de su Noche sin fronteras;
que ella nos sea piadosa!
FIN
(*)
Bold is mine
Sunday, April 15, 2012
La Voz de Las Horas_XI
El Gran Federico, de Prusia, hizo, en su tiempo, un viaje a
Strasburg, para convencerse,de si era verdad, que los franceses,
eran tan ridículos, como se decía;
la Muerte, fué avara de esa sensación, con este gran Hombre;
doscientos años más, que hubiera vivido y, le habría sido dado,
sin moverse de Berlín, ver entrar en su Palacio, el Ridículo,
coronado;
yo, sé de gente, que hace hoy, a Berlín, un viaje, con el mismo
objeto, con que Federico, lo hacía a Strasbourg...
y, no son desilusionados;
y, es, que con el tiempo, todo cambia de lugar...
hasta el Ridículo;
Los «doce trabajos de Hércules», me parece que no hayan
existido, o debieron de ser muy malos, porque todavía,
no he visto un crítico de ellos.
Los necios, se estiman entre sí;
¡hasta en eso se diferencian de los hombres de talento!...
Los escritores de Genio, no tienen entre sus contemporáneos,
jueces, sino Verdugos;
los unos, los ejecutan porque no los comprenden;
y, los otros... porque los comprenden demasiado...
Los enemigos del Genio dicen: «Si es un Genio, ¿por qué no
lo comprendemos?»...
y,si lo comprendiérais, ¿sería un Genio?...
La corte de un Escritor, ya consagrado, se compone:
de aquellos que aspiran a igualarlo y confiesan
ingenuamente su Esperanza;
y, de aquellos, que aspiran a eclipsarlo, y, que ocultan
cuidadosamente su audacia;
sólo, hay unos, que no entran en su corte, y, son:
aquellos que tienen conciencia, de no poder igualarlo nunca,
y, por consiguiente; de no superarlo, jamás!...
y, esos, no lo cortejan;
esos... lo cortan.
Las amistades de un Hombre de Genio, no son sino, enemistades
domesticadas: los leones palaciegos de Menelik;
esas amistades,se forman,de aquellos que no tienen aun fuerzas
para ser sus enemigos,y,de aquellos, que no tienen ya interés
ninguno en serlo.
Y, he aquí que ha tenido lugar, la «Apoteosis del Verdugo»;
del Verdugo? dije mal;
se es Verdugo por profesión; o Verdugo por inclinación;
el conde Joseph de Maistre, a quien me refiero, era esto último;
no tuvo la mano de un Verdugo; tuvo simplemente: el corazón;
a falta de hacha, tuvo la pluma;
y, no pudiendo decapitar a los hombres,se encargó de decapitar
brutalmente las Ideas;
piamontés rocalloso y rencoroso, lleno de anfractuosidades, tuvo
por la Revolución Francesa, uno de esos odios que a fuerza de
ser vehementes, tienen el aspecto de ser nobles;
la odiaba con el odio de un Diplomático,a quien no han pagado
su sueldo, a causa de ella;
y, ya sabemos que un Diplomático,en ese caso,es capaz de todo,
hasta de tener talento;
el conde de Maistre, se hizo escritor; y, no sabiendo qué hacer
de su librea de Diplomático, sin dietas, se hizo un uniforme de
Granadero del Directorio, y, salió en campaña contra el Corso
Aventurero, que infestaba la Europa con el humo de sus batallas;
y,el conde,escribió entre otras cosas: «les Soirées de Saint
Petersbourg»; libro brutal, no carente de elocuencia;
el criterio del Conde, era expeditivo, como el de un Juez
de su terruño, que decía:
Moi je pend toujours et ne me trompe jamais;
y, el conde ahorcaba, mentalmente, todo lo que fuera liberal,
y, creía, no equivocarse nunca;
y, hacía bien;
el hombre que cree que se equivoca, termina por equivocarse
siempre;
el conde, no tenía un gran talento, pero, tenía el bastante,
para saber,que no son los hombres de gran talento, los que
gustan generalmente como escritores, y, por eso escribía,
segiro de gustar;
¿contra qué escribía?
contra la Francia y, contra los franceses;
he ahí por qué los franceses,han celebrado su centenario;
no era un francés, pero, mereció serlo, porque escribió
contra la Francia, con el furor de un alemán;
razón de sobra, para que los franceses,celebren el centenario
de aquel que escribió su lengua,solo para insultar sus conquistas;
porque,la Generosidad,es eso: olvidar la afrenta y no perdonar
jamás el beneficio;
el conde de Maistre no tuvo,sino dos divinidades: la Guerra y,
el Verdugo;
desde luego que creía en Dios, porque sino; ¿cómo iba a amar
estas otras dos divinidades subalternas?...
él,declaraba, que la Guerra, «es divina»,
y, que la «institución del Verdugo, es,de origen divino»;
ni más ni menos, que como la de los reyes;
y, nadie defendió estas dos Ideas,con más calor, que el Conde
Joseph de Maistre;
pero, hay que hacer una Justicia del feroz defensor de estas
dos bellas Instituciones sociales: él, Glorificó la Guerra;
pero, no fué nunca a ella;
defendió con gran calor, el cadalso; pero no estuvo nunca
condenado a muerte;
eso da a sus ideas,cierto tinte de desinterés,encantador,
como todos los desintereses de la Vida;
tiene además,su forma herioca;
porque eso de alabar instituciones que no nos amenazas,
es siempre heroico;
y, el Heroísmo, como la Providencia,tiene senderos ocultos
a las miradas de los hombres;
he ahí, por qué la Francia, ha celebrado el centenario
de Joseph de Maistre,y,monsieur Emilio Faguet,
de la Academia Francesa,ha hacho su Apología;
esta frecuencia irrazonada de celebrar los centenarios,
debe ser un gran consuelo,
para los que aspiran a esa revancha póstuma;
y, es que la Vida, se ha hecho de tal manera insoportable,
que los hombres,ya no celebran en esos centenarios,
sino el heroísmo de haber nacido;
he ahí por dónde,todos resultamos héroes;
sin saberlo...
como el hombre de Moliere.
En las lágrimas de la mujer, hay siempre un poco de todo; menos
de Sinceridad.
La Tolerancia, en ciertos hombres políticos, es un campo neutral;
que los protege de todo y no los compromete a nada.
La Intolerancia, principia por no tolerar a los otros,
y,acaba, porque nadie la tolera.
La Fraternidad, es una cosa que el Infortunio invoca siempre,
y, la Fortuna no nombra jamás.
El Matrimonio es una cárcel que no tiene sino una puerta:
la Muerte;
y una ventana: el Adulterio;
y,la mayor parte de los prisioneros,se escapan por la ventana...
tal vez porque tienen la seguridad de volver a ser encarcelados...
todo es cuestión de costumbre...
La Abnegación, no es sino el Arte de ser cruel consigo mismo.
Cuando yo leo las Máximas de Marco Aurelio, admiro mucho;
cuando leo la Historia de su tiempo,lo admiro menos;
y, es porque me pregunto: ¿cómo este gran hombre,
que se ocupó tanto del Imperio de la Moral,
se ocupó tan poco de la Moral de su Imperio?
y,es, que los Emperadores Filósofos,
entran de tal manera en el Imperio de la Filosofía,
que olvidan su propio Imperio;
lo cual, si no conviene mucho a las Ideas,
porque caen bajo la ignorancia del cetro,
conviene algo a los hombre que quedan libres
por un momento del cetro de la Ignorancia.
Los vicios que menos perdonamos a los otros,son aquellos que
nosotros tenemos, porque nos parece que nos los roban;
¡tan arraigada están en el Hombre la Idea de la Propiedad!;
¿en qué vicio suyo, pensaría Prudhon, cuando declaro que:
«la Propiedad es un robo»?...
Al nacimiento de un hijo, se marcan inmediatamente los
caracteres específicos del matrimonio;
la madre, ve en el hijo un nuevo Amor;
el padre, ve en el niño, un nuevo esclavo;
y, desde los primeros vagidos, la madre se apresura
a aceptar la Tiranía;
y,el padre se apresura a imponerla...
y,el niño que, aun no ha vivido, tiene ya, un Amo,
y, un esclavo...
indudablemente, que la Libertad es la herencia
del Hombre...
Los pequeños pensamientos,no soportan el examen;
y, los grandes pensamientos,escapan de él;
los grandes pensamientos,son,como las grandes montañas,
que el sol las ilumina,pero,no las hace nunca transparentes.
La Esperanza se engaña casi siempre;
el Desencanto no se engaña jamás...
pero el encanto de la Esperanza, es la sola fuerza
de la Vida;
y, su razón de ser.
Un corazón ambicioso,es un corazón sin amor;o mejor dicho:
consagrado al solo amor de la Ambición.
Si la Prosperidad, no nos cría sino envidiosos;
si la Desgracia nos aleja los amigos;
¿dónde pues hallaremos el verdadero corazón del Hombre?...
¿dónde?
en eso;
en la Envidia que tiene a la Prosperidad;
y, en el horror que tiene a la Desgracia...
en esa dos bajezas está todo el corazón del Hombre.
La Razón,sirve para examinar todos los vicios,pero,no sirve
para corregir ninguno; porque la Razón misma es un Vicio:
el vicio de razonar.
Odiar a aquellos que no hemos podido vencer, eso, es de
corazones débiles, incapaces de utilizar,la lección de la Derrota;
el Hombre verdaderamente fuerte,admira a aquel que no ha
podido vencer y, casi le agradece, porque la derrota de sus
fuerzas, le ha revelado el secreto de su debilidad, y, la inutilidad
de sus armas, le ha hecho ver la necesidad de mejorarlas;
la derrota, no es derrota sino para los débiles;
para los fuertes, la derrota es, un nuevo camino abierto a sus
Victorias.
Saturday, March 31, 2012
La Voz de Las Horas_X
El Pesimismo en los Poetas, viene de su aproximación a la
Realidad;
un pájaro, que cortadas las alas, se viese obligado a marchar
perpetuamente en tierra, se haría interiormente pesimista;
la nostalgia del azul, es el pesimismo de los poetas y de
los pájaros.
El Poeta, que lograra matar su Dolor, mataría su Poesía;
es la fuente obscura de sus tristezas, la que fecunda el Jardín
Interior de sus Creaciones.
La Suntuosidad, la fastuosidad, la elegancia ornamental, que
ciertos grandes escritores, saben poner por igual, en sus
discursos, como en sus trajes, es siempre acerbamente
criticada, cuando no calumniada por los menesterosos de todos
los matices, que ven en la riqueza mental o material de otros,
un insulto a la tristeza de su penuria personal, no tan grande
sin embargo como su espantosa miseria intelectual;
son ellos, los que declaran, que el amor a ciertas cosas
delicadas y, exquisitas, como los perfumes, las sedas, y, las
flores, son cosas femeninas;
que el lujo noble y,aristocrático de los trajes,de las maneras y,
de la Vida, están reñidos con la masculinidad y,con las letras...
son los discípulos retrasados, de no sé qué Murger, fantástico,
empeñados en hacer de la Literatura, una Bohemia zarrapastrosa,
que ya no existe en ninguna parte;
estos apóstoles de la mugre, deben convencerse, de que puede
aún haber bohemios, pero que ya no hay Bohemia;
proclamar desde el fondo de una taberna que el hombre debe
oler a tabaco, o ajenjo, y,a olores de hembra recién tocada,
es una Estética de burdel, que puede aun tener sectarios entre
los cerdos, pero, que no los tiene ya entre los hombres!
Tal vez muchos de los más grandes historiadores, no habrían
sido novelistas, pero no hay un gran novelista que no pudiera
ser un Supremo Historiador: tanto así entre, la ficción en la
Historia.
La Teatralidad, es inseparable de ciertas actitudes;
y, la Teatralidad, hace dudar siempre de la Sinceridad;
tal sucede con Tolstoi;
esta alma de Profeta chino, enamorada por igual, de la
Notoriedad y, de la Soledad, y, que buscando siempre la última,
lo hizo de modo de exasperar terriblemente a la primera, es
desconcertante y, enigmática, en su aparente y, luminosa
Simplicidad;
este dios Pan, de los desiertos rusos, este Cakya-Muni, de la
estepa, fugitivo de la ermita familiar, es complicado como todos
los problemas de la fisiología, que, con un largo y pertinaz
esfuerzo de espiritualidad, ha logrado descentralizar su radio
de acción, colocándolos en las movedizas y, falsas perspectivas
de la Metafísica y, de la Ética;
la animalidad, es decir, la humanidad, que es la forma
verdadera e invariable, por la cual se puede científicamente
explicar y clarificar ese problema fisiológico llamado,el
Hombre,se habría de tal manera extraviado, desvirtuado, en
Tolstoi, por un esfuerzo violento y, antinatural, hacia la idealidad,
que como siempre que se contraría la Naturaleza humana,
buscando la perfección fuera de ella, el análisis queda perplejo,
ante estos seres desperfeccionados por sed de Perfección, los
cuales realizan, inconscientemente el decir profundo de
Pascal: qui veut faire l’Ange, fait la bête;
este tártaro fenomenal y teatral;
¿era un Reformador?
¿era un Pensador?
¿era un Cómico?
para Reformador, le faltó la novedad;
para Pensador, le faltó profundidad;
para Cómico, le faltaban, elegancia y agilidad;
su doctrina, era simple, como un versículo de la Biblia;
su Pensamiento, ligero como un pájaro;
su comicidad, candorosa, como la de un oso;
su alma, cándida, como una paloma;
su pensamiento, ligero y triste, como una mariposa de
Melancolía;
porque lo que caracteriza, la Obra de Tolstoi, es eso,
una gran Tristeza; y, ese es su mayor, si no solo elemento
de Belleza...
una tristeza enorme, como la de un horizonte polar;
Tolstoi, no fué el alma rusa; Tolstoi fue el alma tártara;
todo el Desierto estaba en él; fue el desierto en acción;
la Estepa, en marcha;
¿hacia la Civilización?
no;
contra la Civilización;
Tolstoi no fue la síntesis del Espíritu ruso;
el ruso, está más cerca de la Civilización;
Tolstoi, fue el Espíritu mongólico;
fue un Gran Chino, inconsolable;
¿no veis en él, la infantilidad,sin profundidad,
que son distintivos del Arte chino?...
y, luego, aquel concepto de la Fatalidad, tan eminentemente,
fakirino;
toda el Asia, estaba en Tolstoi; enorme, soñadora, brumosa;
su sueño, era un sueño oriental, batido por huracanes del
Occidente, que lo exasperaban, sin destruirlo, y, sin logra
embellecerlo;
era el sueño de un Mujik, que hubiese leído a Juan Jacobo;
era ingenuo, como todos los primitivos, y, escabroso,
como todos los ingenuos;
embellecida y, endulzada por el sueño de la vaga poesía
de un Fakir, que hubiese oído en la soledad de la Noche,
los ecos de una música de Wagner,escapada de Bayreuth;
así llegaban a sus oídos, los ecos de la Belleza: confusos,
lejanos, incomprensibles, para sus rudos oídos de mongol;
el alma y el pensamiento de Tolstoi, no entraron nunca en
la civilización, y, por más que en ocasiones llegaran hasta
a abrevar en las cabeceras de sus torrentes mentales...
quedaron siempre al lado allá del Cáucaso,en pleno
sueño asiático;
su alma sacerdotal y patriarcal,no hizo nunca el viaje mental
a la Grecia, y, este filósofo embrionario y,rústico, no soñó
nunca con la conquista de Atenas, ni con hacerse coronar con
rosas de Arcadia, en los jardines de Academus;
fué el antípodo del Genio griego, hecho de ironía, de gracia,
y, ligereza;
ni un átomo de la concisión, de la elegancia, de la armonía del
espíritu latino, había en él;
algo de vulgaridad alemana, y, brusco humor, inglés,
atravesaban su pensamiento, pero no constituyeron nunca
modalidades ni vicios de su temperamento de escritor;
permaneció el oriente,taciturno y, hosco,víctima de una
fantasía enfermiza de monje alucinado;
tal vez,después de la de Pascal,no ha habido una alma más
trágica y, más atormentada que la suya;
tal vez el Tasso...
tal vez Leopardi...
¿pero cómo comparar esas dos grandes fuentes de lirismo
latino, con aquel Ganges de la Desolación, atravesando los
desiertos, sordo a toda armonía, aun a la lejana armonía de
las estrellas?...
más que enemigo de la Civilización, fue su prisionero;
un prisionero lleno de arrebatos de rebeldía,que lo
llamaban desesperadamente hacia la Soledad;
este prometeo,con blusa, tenia al alma solitaria; y,
la sociedad la roca,atado a la cual,sentía que el buitre
de la Civilización,le desgarraba las entrañas...
la orgía de sus lamentos, llena el mismo ámbito que escuchó los
gritos del Rebelde contra Jove; y, el mismo clamor de Justicia,
llena el mismo espacio de la Tierra;
al través de una espesa procesión de siglos,la misma cadena de
montañas, escucha en la misma soledad,el mismo grito;
una sola pasión, la pasión de la Justicia, fue la Epopeya de
aquel hombre; a cuyo paso, se sintió en el desierto, como una
cadencia de legiones...
ese Homero,tártaro, ensayó todos los géneros de la Profética,
queriendo subir por ellos,hasta la cima donde duerme el rayo,
que era la codicia de sus manos;
en un Poema épico, lleno del Absoluto del Dolor, su Musa sin
lirismos, expandió su verbo, lleno de abruptuosidades
visionarias, empeñado en cantar, no las batallas de los dioses.
sino una Gigantomaquía de jayanes;
¿por qué escribió novelas, este San Pablo ruso, en el cual parecía
reencarnada, el alma violenta y, Apostólica del Visionario de
Damasco?...
escribió novelas, como sus antecesores, los de Atila,
montaban a caballo;
porque ese era el mejor vehículo, para ir a la conquista
del mundo;
¿cómo este hombre, tan ferozmente enconado contra las
arte, ensayó hacer cosas de Arte?...
¿recordáis su famosa requisitoria a ese respecto?
nunca la Suprema Belleza, fue más brutalmente abofeteada,
que por las manos de ese Mijuk epiléptico, lleno de una salvaje
cólera;
¿recordáis la «Respuesta» del Sar Peladan?
se diría el diálogo de un Mago y de un Juglar, a las puertas de
un templo de Bizancio;
filósofo infantil, su elocuencia de falansterio,tenía mucho de
charlatanismo, pero un charlatanismo sincero, no exento de
grandeza... ni de sofisma...
por momentos,se diría que su voz sonaba en un carrefour
de Alejandría,entre un corro de esclavos y de sofistas;
su grito, que era como un huracán de la estepa,en una selva de
pinos, tenía a veces graves sonoridades musicales,de esas que
tienen las selvas,cuando el dolor de las tardes canta en ellas...
su verbo, encrespado y, guijarroso, está más cerca de las rudezas
alpestres de Joseph de Maistre, que de las dulzuras exquisitas
de Bonald;
fue demasiado puro, para asemejarse a Rousseau; y tuvo
demasiado,el respeto de su pensamiento, para ser acompañado
con aquél;
escritor de más valor, que valer, acaso extrajo,gran parte
de su valer, del exceso de su valor;
¿creéis que si no hubiera sido ruso y, escrito sus grandes llamadas
a la Justicia, en las tierras de la Autocracia, habría hallado la
mitad se su nombradía?
¿artista?
¿qué culpa tuvo si su mentalidad de scyta no lo hizo bastante
comprensivo de ciertos matices y ciertos fenómenos del Arte y,
de la Civilización?
como era un Sentimental y, no un Sensitivo, las bellezas del Arte,
no hallaron en él,un terreno vibratorio,bastante a despertar su
sensibilidad selvática, ajena a todo lo que no fuera los cielos de
la contemplación, porque su naturaleza era la de un asceta
impetuoso, extrañó a toda otra voluptuosidad, que no fuera la de
su Ensueño;
fakir fatalista,de un fatalismo seudo-cristiano,propio a consolar
el alma de esas razas vencidas, porque no han sido nunca libres,
su actitud profesional y, altamente de Apóstol, tuvo nobles gestos
trágicos, dignos de impresionar por su grandeza el corazón de
estas razas occidentales, fatigadas y desilusionadas,de los gestos
sin fausto, y, de las palabras sin sonoridad, de esta época
crepuscular y bizantina, tan semejante a la decadencia y que
parece y anunciadora de una próxima extinción, lo cual
sicológicamente hablando, quiere decir una Renovación.
predicó la Paz, con acento de batallas, y, habló del Amor,
con una voz en que tremaban todos los gritos del Odio,apenas
asordinados, por una vaga Piedad Apostólica,que le subía del
fondo de las entrañas, y, llegaba lentamente,tardamente,
hasta su corazón;
era asceta más por temperamento, que por Virtud;
nació con sayal;
su voz, alzada en el Desierto, no adquirió todo el diapasón de
su sonoridad,sino cuando a su gestos litúrgicos añadió los acentos
de la Plegaria;
entonces, llegó al más alto grado de Pureza y, de Fuerza, que voz
y, Pensamiento de Hombre, hayan podido alcanzar, sobre la
fatal miseria de las cosas, y, sobre las soledades de la tierra;
fué, un bello ejemplar de Humanidad;
fué,uno de esos hombres portentosos y, luminosos,que el Destino
suele colocar a veces, sobre la roca escarpada de los siglos, para
iluminar con sus ternuras, el viaje misterioso de los hombres,
hacia la nada; el solo Hombre, que después de Hugo,
haya merecido, ser llamado: un Hombre-Faro;
murió buscando la Soledad; extraviado en la propia noche de
su alma,tanteando en las tinieblas, para buscar sobre el muro
negro, la puerta de la celda donde quería encontrar su soledad;
eso fué su vida; un largo extravío en el mundo;
y, su último gesto, fué un gesto de horror hacia ese mundo,
que lo perseguía con sus aplausos;
murió como un bárbaro, huyendo de la Civilización, que no
había podido anonadar;
y,expiró,como un anacoreta a quien han murado las puertas
de su cueva;
tendiendo sus brazos hacia la Soledad;
¡noble y, triste Moisés asiático, en el candor de cuya
barba fluvial,se anidaron todos los sueños del nihilismo!;
su figura pánida de Demiurgo, se alzará siempre, en los campos de
Yasnaia-Poliana, como la de una Divinidad, amable y paternal,
como la estatua de un dios fluvial, padre de un río de
mansedumbres, a veces huracanado y, rugidor;
y, esa figura despertará siempre el respeto aun de aquellos
que no quieran darle su Admiración;
los siglos,le disputarán su Gloria de Reformador,su talla de
Pensador, su derecho a ser llamado, un Artista;
pero, lo que nadie le disputará es,su gloria de: Santo;
porque eso fué, él;
ese tipo de mentalidad incompleta y morbosa, grande
de su exaltación;
ese producto de civilizaciones inferiores, nacido en el seno de
todas las razas esclavas, y, de todos los pueblos primitivos:
un Santo.
Cuando históricamente hablando, se dice: «La Grandeza de
los Romanos», debe leerse: «La Fuerza de los Romanos»,
porque a los ojos de edades libertadas, no puede ser considerado
grande, un pueblo que no amó nunca la Justicia, y sólo empleó
sus armas para sembrar la Esclavitud sobre la Tierra.
La Tiranía se parece a la Religión, en que bajo ella «El Terror
es el Principio de la sabiduría»;
y, el Temor, es la única Autoridad de los que no pueden inspirar
respeto; y, el único respeto de los que no tienen Dignidad.
Hablar de Honor, en un pueblo que no tiene Libertad, es un lujo
que se permiten los esclavos, pero, que toleran difícilmente
los amos.
Los Despotismos, aman mucho las apariencias del Respeto,
acaso porque saben, que todo en su Poder, es apariencia.
La doctrina de, Epicteto, de que, un esclavo puede conservarse
hombre libre, no pasa de ser un consuelo para la Esclavitud,
que encuentra formulas para todo, hasta para la Esclavitud
del Consuelo.
Las almas esclavas se perecen a los elefantiacos en eso: en que
aspiran a sembrar el contagio de su lepra.
Un esclavo, no tiene sino la Muerte, como única puerta abierta
sobre el campo de la Libertad:matarse él; o matar su Esclavitud.
Es cosa bien humillante para la Naturaleza Humana, ver que los
pueblos esclavos, hallan más razones para soportar su Esclavitud,
que sus amos para imponérsela.
Puede concebirse un Despotismo sin soldados, pero, no sin
sofistas;
los centuriones de la palabra, siembran mejor la Esclavitud,
que los centuriones de las armas, porque éstos van encadenando
a los espíritus libres, mientras los otros, no encadenan sino las
manos de los hombres ya vencidos.
No hay nada más vil, en la escala de los despotismos, que,
el Esclavo Intelectual, o mejor dicho, el Intelectual Esclavo,
porque es aquel que teniendo conciencia de su bajeza,
no entiende renunciar a ella;
para él, la Esclavitud no es una desgracia, sino una profesión;
y, profesar la Esclavitud, no es ya la manera más vil de sufrirla,
sino la sola manera, que los hombres hayan encontrado de
deshonrarla.
Los Despotismos, aman mucho las Religiones, porque éstas,
hablando a los hombres de las cosas del cielo, les hacen olvidar
las cosas de la tierra; y, empeñadas en hacerles creer que son
ángeles, les hacen olvidar fácilmente que son hombres;
y, ¡ay! de los Despotismos, el día que el Hombre,
recuerde que lo es...
porque en nuestros días, no se es esclavo, sino cuando se
renuncia voluntariamente a ser Hombre.
No siempre es una tristeza tener enemigos;
hay un gran placer en tenerlos, cuando se
encuentran de su propia talla;
matar leones, debió ser un gran placer en Hércules;
pero Hércules habría sido muy desgraciado,
si se hubiera visto obligado a emplear
su masa para aplastar hormigas.
Tener grandes enemigos es un distintivo de Fuerza;
tener grandes amigos,es apenas un distintivo de Fortuna.
Sólo la Fuerza tiene enemigos;
la Devilidad, no tiene sino contrarios.
La Antigüedad, conoció, ese triste producto de la civilización,
llamado el Esclavo Inteligente;
pero, sólo al refinamiento de la Civilización nuestra, la ha sido
dado producir, el Intelectual Esclavo;
fué a la aparición de la Prensa,cuando el Intelectual Esclavo,
apareció sobre la tierra;
la Prensa fué su madre;
y, el diarismo, es su Dominio;
felizmente, la Prensa tiene otros hijos;
y, el diarismo tiene otros dominadores.
Cuando Buffon, definía, el Genio, como: una larga paciencia,
quizá encontró en esta fórmula,la única manera de
ingresar en el gremio de los genios;
el Autor de la «Historia Natural», encontró ésta manera muy
natural, de calumniar la Historia;
acaso, porque habiendo escrito con gran paciencia la Vida,
de los animales, encontró que el Hombre, es el animal más
paciente de la Vida;
capaz por su Paciencia, de soportar todo: hasta esas definiciones;
¿por qué con esta definición, aquel que fué llamado «el Poeta de
los animales»,ha querido exhibirse como el más animal de los
poetas?...
para averiguarlo, sería necesario Genio, es decir: Paciencia;
y, yo siento que me falta;
dejo esa tarea, a los hombres geniales... según Buffon.
Thursday, March 22, 2012
La Voz de Las Horas_IX
Eso de Raza latina, y,Raza sajona, son modos de expresión,
ya caídos en desuso;
hoy, no hay verdaderamente razas, sino civilizaciones;
la Civilización latina, que es, todo esto que vemos,
menos los buques ingleses y, el ejército alemán;
y,la Civilización sajona, que es lo que muchos esperan ver,
a saber: la desaparición de todo esto que vemos,
el hundimiento de los buques ingleses, y,
el triunfo del Ejercito alemán;
un Sedán, universal;
y, el reinado de Thor;
yo, no tengo un gran odio por la cerveza, pero eso de verla
gobernar el mundo, no me seduce;
el espectáculo de esos regimientos de profesores,
con anteojos, y Biblia, no dejando de rezar versículos
sino para matar hombres, me hace pensar en los hunos de
Atila, a los cuales, Darwin y el Profesor Hækel, hubieran
enseñado, el Origen de las Especies, y, la mejor manera de
destruirlas;
y, el sacrificio del mundo actual, celebrado con un discurso
del Emperador Guillermo, y, música de Wagner, no creo
que me dejara una bella impresión, suponiendo que me
dejara vivo;
obligado a optar por un cambio de Civilización, yo,
optaría por la China, sobre todo, después que parece
probado, que los antecesores de Cambises, reinaron
en America;
Voilà la loi du retour...
y, además, la idea de esos chinos sedentarios,
puestos en cuclillas para hacer botones, con los huesos
de los vencidos, me es menos horripilante, que la de los
granaderos de Francfort, picadillando la carne de los
caídos, para hacer salchichas;
y, luego,caso de una reencarnación, yo, preferiría renacer
chino, sentado cerca de un biombo y dedicado a hacer
juguetes; antes que renacer, en un cuartel, destinado
a ser el juguete de otros...
cuestión de gustos;
y,
de «afinidades electivas», que diría Goethe.
Hay una clase de escritores que gustan a todo el mundo;
y, son aquellos, que escriben, como todo el mundo;
no se les cierra ninguna puerta;
y, ¿cómo van a cerrársela si los porteros son los más entusiastas
lectores de estos escritores, que escriben como ellos?...
La Imantación del medio, ambiente, no saben resistirla, y,
no pueden vencerla, sino los espíritus verdaderamente
fuertes y, libres de todo contagio ideológico.
Nuestra Ética, como nuestra Estética, están en razón directa
de nuestra Sensibilidad, y, son una resuelta de ella.
Una sensibilidad, que encuentra eco en otra Sensibilidad
idéntica, he ahí lo que da lugar a ciertos gestos mentales de
imitación.
La Antigüedad Pagana, que fué la única edad del Arte, sopló
su Inspiración, tan fuertemente sobres los espíritus, que su
contagio ha dominado los siglos, y, todo artista verdadero,
es un artista pagano, aun bajo el Sayal de Fray Angélico.
Sólo un Pensamiento sin ternuras,es capaz de conquistar el
mundo,porque la Ternura, es, una Debilidad;
y, la Debilidad, no ha conquistado jamás.
La Emoción Verbal,es una sensación exclusivamente artística,
que los cerebros,cerrados al Arte,o rebeldes a él, no sentirán
Jamás.
La Emoción Lírica, puede decirse,que es puramente fisiológica;
el ritmo, el color, la sonoridad, no hablan sino a nuestros
sentidos, por eso, la Belleza,no es completa,sino cuando es
sensorial.
Una Moral, sentimental, se comprende, porque toda
sexualidad, es triste;
pero, ¿una sociología sentimental?...¡eso es absurdo!
y, sin embargo, existe: el Socialismo, es eso.
Fuera de las voluntades biológicas de la Especie, no se puede
construir nada real;
todo lo que queda más allá, de eso, es, el sueño enfermizo
de la Ideología.
El Amor, como Instinto, es sagrado, como sentimiento,
es falso y, despreciable;
tratar de apartar el Amor,de sus fines naturales,haciéndolo
sentimental, es, degradarlo;
el Cristianismo y el Platonismo, tienen eso de común: el querer
hacer un amor a priori, fuera del sexo,es decir fuera de la vida;
y, ese Amor onírico, fuera de toda sexualidad, no es el Amor,
es: el Incesto; el Incesto Mental, mil veces peor que el Incesto
corporal, porque es, más refinadamente corrompido.
Todo lo que no sea el Amor físico, no es, sino el Simulacro
del Amor;
la corrupción o la impotencia de los sectarios del
sentimentalismo, pueden decir, que «el Amor, es, el culto de
dos almas»;
el Instinto y la Razón gritan que: el Amor, no es,sino:
«el holocausto de dos cuerpos».
Perpetuar el Amor, es, el único objeto del Amor;
el gesto de fecundar, es, el único gesto agradable a la
naturaleza, porque es, el único que la salva;
todos los demás, son inútiles;
el Instinto, desprecia lo que es inútil;
y, en eso es superior a la Razón, porque es Infalible;
el Instinto no se engaña jamás;
pero, ¿por qué no confesar, que la Razón, es el Instinto?
el Instinto Superior, de la Especie.
El Instinto,es,la Conciencia del Hombre, y,todo el Hombre;
fuera de él, ya no hay,el Hombre; no hay,ni siquiera la Bestia,
porque las bestias todas,obedecen al Instinto: no hay sino el
Monstruo, porque el Monstruo, está fuera de la Naturaleza, y,
es una negación de ella.
El Instinto, nos lleva de la mano, a través de la Vida, hasta
que llegamos al borde del sepulcro; y, si nos rebelamos a
entrar en la Nada, es, justamente el Instinto, el que nos hace
rebelarnos contra la Muerte;
y, el Instinto, no nos abandona, sino cuando nos abandona la
Vida,es decir: el Alma;
¿hay, púes, otra Alma, que no sea el Instinto?...
Es más fácil encontrar el sendero que lleva al corazón de una
selva virgen, que hallar en una Virgen, el sendero que lleva
a su corazón.
Aquellos que aman las simplificaciones, es, porque tiene
el alma simple;
los grandes espíritus, son siempre, espíritus complicados,
llenos de una rara agilidad en las cosas del Pensamiento
y, una invencible necesidad de ejercitarla, frente a los
problemas los más complejos de la Vida.
Hay escritores, que no se cristalizan nunca en una actitud,
y, cambian, como un celaje;
esos son bellos talentos, plásticos y, luminosos;
hay otros, inmutables, en su actitud: se dirían una de esas
estatuas de dioses, que los hombres primitivos, esculpían
en las rocas,e inseparables de las rocas mismas;
esos grandes caracteres, sólidos y tenebrosos;
el Genio, es cambiante como el Talento, y, firme, como el
Carácter; luminoso, como el cielo y, tenebroso, como el
Abismo; inasible, como el celaje, e inconmovible,
como la roca;
es uniforme y proteiforme;
sus metamorfosis no son sino formas de cristalizaciones
sucesivas;
se renueva sin cambiar;
es por eso por lo que el Genio, tiene algo de Divinidad.
El exceso del Pensamiento, mata siempre el exceso
de la Emoción;
hay momentos extraños, en que la Emoción, asaltando por
sorpresa el Pensamiento,lo paraliza, y,se hace dueña del Alma;
cuando esa Emoción pasa, el Pensamiento, lo paraliza, y, se
hace dueña del Alma;
cuando esa Emoción pasa, el Pensamiento, ya libre de ella,
se encarga de analizarla;
y, entonces, ya no le queda sino hacer constatar las huellas
de un Ciclón.
Una Sensación, no es, verdaderamente, sino una Emoción
profunda, que vive en nosotros, lo bastante para podernos dar
cuenta de ella.
Pocos Espíritus,se encargan de analizar,la diferencia enorme,
que existe entren un Sensitivo, y un Sentimental;
el Sensitivo, es, un temperamento, exquisito, armonioso y
morboso, de una delicadeza que se diría musical; apto a recibir
todas las vibraciones exteriores y, a vibrar, a su contacto; lleno
de una plasticidad luminosa, en la cual se imprimen hasta los
más ligeros matices del Pensamiento ambiente; con tal grado
de noble impresionabilidad, que se abre o se cierra al contacto
de la emoción, como al contacto de la mano, las hojas de la
planta, cuyo nombre lleva; temperamento de Poeta;
un Sentimental, es un enfermo de la Sensibilidad, en el cual están
pervertidas las fuentes verdaderas de la Sensación;
un temperamento, en el cual, el contacto de las emociones
produce un exceso de vibración nerviosa, irrefrenable, que lo
hace delirar.
un sér incapaz de asimilar y, dominar el torrente de la Emoción,
y, que arrastrado por él, puede ser llevado muy lejos, hasta las
playas de la locura, o las del Crimen;
el Sensitivo, está dentro del Arte, es su Dominio;
el Sentimental, está dentro de la Neuropatía, y, esta fuera del
Arte;
la Enfermedad, es su Imperio.
No juzguéis nunca, a un Hombre, por sus primeras palabras:
son siempre un balbuceo mental, un gesto de exploración
en los otros espíritus;
sólo el alma de los niños, y, la de los tontos, se revelan al
primer contacto con la de los otros.
Sólo aquel que es capaz de escribir un bello Idilio, será capaz
de escribir una gran Tragedia; porque casi siempre, una
Tragedia no es, sino un Idilio llevado a la ferocidad.
Aquel que ha escrito una gran Tragedia, la ha vivido,
o es capaz de vivirla.
Si todos los hombres pudieran escribir con intensidad su
propia Vida, el Drama y, la Tragedia, se harían vulgares;
porque ¿qué es la Vida de cada Hombre, sino una Tragedia,
que tiene por escenario, su propio corazón?
y, ¿qué es la Vida del Mundo, sino una Tragedia interminable,
a la cual la Vanidad, no quita nada de su Crueldad?
Las obras de los verdaderos Escritores son, el vino del Cielo,
hecho para el regalo de los dioses y, la embriaguez de los
centauros: una sola gota de él, puede enloquecer a un necio.
La pobreza sicológica de ciertos espíritus, se muestra por su
riqueza imitativa, de la cual, el culto de la gramática, y,
el Amor del Clasicismo, son las más violentas manifestaciones.
Un hombre superior, un espíritu verdaderamente exquisito y,
refinado, no ama la Sociedad, pero, la soporta;
la Sociedad, menos generosa, no sólo no ama a los hombres
superiores, sino que no los soporta.
El Hombre que tiene el poder de graduar y, aun de explicar
sus metamorfosis mental, es porque las preve, a causa de
haberlas preparado;
ese hombre es un Cómico;
su Teatralidad, denuncia su Insinceridad.
A los Escritores, se les perdona, que tengan defectos, y, más,
si estos son pequeños, lo que no se les perdona,es,que tengan
Ideas, y, sobre todo, si son grandes.
Aquel Falansterio prefaelista, fundado en Cheyne-Walk, por
William Michael, Sumburne, Meredith, y, Dante Gabriel Rosetti
¿no fué la adorable ficción, y, como un Avatar de estos monasterios
laicos,que Federico Nietzsche, pedía a gritos en su sed de soledad,
y,a cuya puerta,hemos visto a Tolstoi moribundo,buscando
a tientas,sobre el muro de la Vida?
un Monasterio sin Dios...
la Ciudad sin Amo;
la Ciudad Libre;
¡qué Visión!, para alcanzar frente a la Cuidad Esclava,
a la «Ciudad de Dios» que el Visionario de Hipona,
soñó alzar sobre las ruinas de sus vicios calcinados;
¿la realizarán alguna vez los hombres?
tal vez...
mañana,cuando la Visión del sombrío Mito Galileo haya
traspuesto el horizonte, y,los hombres se vean libres de este
sueño fatigante del Cristianismo,del cual son aun prisioneros,
y, hayan desgarrado, este sayal de la Edad Media, que los
envuelve aún, como un sudario;...
¿vendrá esa alba?
no todas las albas son brillantes, pero todas son seguras, bajo
los cielos;
la derrota de los dioses, será la última Victoria de los Hombres,
sobre la Tierra;
el Hombre-Dios, suplirá al Dios-Hombre;
y, entonces, será libre;
¡sólo entonces!...
Hallar lectores inteligentes,es más difícil que hallar escritores
inteligentes;
la excelsa raza de los grandes lectores,es una raza expirante,
como todas las aristocracias;
en cambio, la raza de los escritores, pulula y se extiende, con
una fecundidad de plebe...
la función de escribir, baja de tal manera,que todas las mujeres
son ya escritoras...
¿quién formará mañana, la raza exquisita de los lectores?...
tal vez los escritores de Genio, que aleccionados a tiempo,
hayan renunciado a escribir por temor de encanallarse, o por
orgullo de no disputar a las mujeres, el dominio de las
Inteligencias, que ya están en vía de pertenecerles;
¡tanto así sube el nivel de la inteligencia Humana!...
y, esta vez la Conquista, no nos viene de Atenas;
nos viene de Samos.
Sócrates, ha abdicado;
el Reinado de Safo, se anuncia ya;
¡qué felices serán los hombres, bajo el reino de Safo!...
he ahí una de las épocas, en que morir es triste…
pero, en fin...
Apres moi le Deluge.
Se acusa a los pensadores, de ignorar la Vida, porque saben
de la Vida, lo que los otros ignoran;
y, se dice de ellos, que no son hombres prácticos, justamente
porque tienen la práctica de los hombres.
Aquel que haya nacido para Maestro de hombres, se afirma en
la plena convicción de serlo,precisamente cuando se pasan días
y días,sin que nadie llegue hasta su soledad, para decirle:
¡Salve, Maestro!
porque la fuerza de un solitario está, en eso, en que conserva
la fe de Si Mismo, sin que nadie se la avive.
El Genio, he ahí el culto que no necesita de Vestales;
aquel que cree enseñar algo nuevo al Mundo,es,porque
el Mundo, no le ha enseñado nada.
La Antigüedad de la Vida, prueba lo imposible de la Novedad,
en la Vida.
Y es imposible revelar nada a los hombres;
apenas, es permitido recordarles algo.
Ya no es posible decir Verdades Nuevas, sino formas nuevas
de la Vieja Verdad.
Siempre,es un gesto de gran Misericordia, hablar a los Hombres,
en nombre de la Verdad,porque así se les hace creer que la
Verdad existe...
así como a los niños huérfanos, se les dice constantemente que
su Madre va a volver...
el Hombre, es un sér de tal modo miserable, que ninguna forma
de la Misericordia, es excesiva para con él.
La Mentira,es siempre,un gran gesto de Piedad; hacia nosotros,
o, hacia los otros;
nunca un hombre dice la Mentira, sino para salvarse o para
salvar;
cuando hemos visto que esa quimera que llamamos, la Verdad,
no puede darnos la Ventura, entonces, apelamos a ese otro
fantasma, que se llama: la Mentira, con el vano empeño
de arrancársela;
la Verdad, no ha tenido siempre, sino Mártires;
la Mentira, no ha contado sino Apóstoles;
y, si le ha sucedido a algún Hombre, morir por haber dicho
la Mentira, fué, sin duda, porque llegó a convencerse
sinceramente, y,logró convencer a los otros,de que predicaba
la Verdad;
y, los hombres, lo mataron, como si realmente, la Verdad
hubiese sido dicha por sus labios;
he ahí, por dónde,los Impostores,se parecen a los Redentores,
ya que en todo lo demás, los Redentores, se parecen, tan
extrañamente a los Impostores;
¿cuál predica la Verdad?
¿cuál la mentira?
pero, ¿qué son las Mentira y la Verdad, sino dos formas
ideológicas e idénticas de nuestro Pensamiento?
y, la Vida?
la Vida es el eje oscilante entre la Verdad y,la Mentira;
empeñada en apoyarse siempre, sobre aquellos dos polos
de la Nada.
Los pueblos que se corrompen en la Esclavitud, tienen una
esperanza: salvarse por la Libertad;
pero los pueblos que se corrompen en la Libertad, ¿qué
esperanza les queda? morir por la Esclavitud y,desaparecer
en la conquista.
Yo he visto un gran número de hombres, pensando, cómo
hacer su Libertad, pero, he visto un mayor número,
no sabiendo qué hacer de su Libertad.
El paroxismo dramático, que ciertos libros, nos producen,
al comenzarlos, se asemeja a la intensidad de emoción con
que miramos un paisaje nocturno antes de entrar en él;
cuando ya nos hemos posesionado de ellos, la posesión,
disipa la obsesión;
no pierden nada de su fuerza, pero pierden todo su Misterio;
y, una disminución del Misterio, es siempre,una disminución
de la Belleza.
Eso de la Unidad Clásica, en el Arte,es, una de tantas fantasías,
inventadas por los incapaces del Arte, para juzgar y, condenar
a los grandes Artistas, que son bastante fuertes, para escapar
por su grandeza, de todos esos Tribunales del Precepto.
A ciertos Escritores,no se les quiere perdonar su grandiosidad
de expresión, que viene de su grandiosidad de impresión;
ven las cosas grandemente, grandemente las conciben,
y, grandemente las expresan porque pensar con grandeza y,
producirse con grandeza, son los gestos naturales de su
Espíritu, sin pensar que hay gente pequeña, que no ama sino
las cosas pequeñas, y, no tiene admiración sino para todo
lo que sea pequeñez;
este antagonismo de visión, hace ese antagonismo de opiniones;
ese antagonismo,sería una fatalidad,si para el Hombre Superior,
pudiera ser fatal, el odio de los mediocres;
pero, he ahí uno de los escollos del Genio, no saber que la
Envidia existe: la ignora...
las águilas no saben sino de la existencia de las cimas.
Thursday, March 1, 2012
La Voz de Las Horas_VIII
En los libros de las Mujeres, se ve, que tienen demasiado
talento, para ser de una mujer, y, tendrían muy poco
para ser de un hombre;
y, es, porque las más inteligente de las mujeres, es,
apenas, un hombre con sentido común.
Hacer la confesión de sus faltas, debe producir una
impresión muy penosa: eso es abyecto;
pero, recibir la confesión de las faltas de otro,
esa es, la más desagradable impresión,
que se puede recibir;
un hombre altivo, ni hace, ni pide confidencias;
las confidencias; hechas,son casi siempre una Ingenuidad, y,
siempre, una Vulgaridad;
recibidas; son una complicidad que crea una responsabilidad;
casi siempre, no hacen confidencias,sino los tontos, y, no
las reciben sino los pillos;
¿habrá algo más repugnante, que una alma, que se desnuda
ante vuestros ojos?...
puede haber cuerpos bellos; espectáculo agradable para
los ojos y, el corazón;
pero, las almas desnudas, son siempre deformes y, miserables;
para eso, la Naturaleza, hizo los cuerpos: para ocultar esa
deformidad psíquica, que se llama: un alma.
toda confesión, es una delación;
y, el hombre que se confiesa, traicionando a su secreto,
traiciona a su corazón, y, es dos veces delator;
dos veces vil.
Las obras de Arte, impersonales, no las producen sino
aquellos que carecen de fuerza para crearse una Personalidad;
eso no perjudica a los artistas, aunque perjudique, el Arte;
la mayoría de las personas, ama a esos artistas, porque odia
todo lo que sea personal;
de ahí, que los artistas impersonales, llenan todos los museos;
desgraciadamente no están aun todos en las Academias;
y, eso, a causa de la dificultad de las vacantes;
porque todos los Impersonales, son Inmorales.
En un adolescente, la incomprensión del Vicio, puede ser,
la Incomprensión del Amor;
en una Virgen: no;
una mujer que muere virgen, a los ochenta años,no ha conocido
nunca el Vicio, y, lo ha vivido siempre.
Lo que generalmente se llama: el juicio, no es, sino la parte
temerosa y, agresiva de nuestro Instinto, dispuesta y puesta
en vela, por los rudos golpes de la Vida;
de ahí, que el juicio, es decir, el Instinto, nos anuncia,
casi siempre, el peligro, y, aun suele haber ocasiones
en que nos salva de él.
Casi nunca reímos de nosotros mismos, y, sin embargo,
es muy raro el día en que no hagamos algo digno
de hacernos reír;
otros, más sinceros, ríen de nosotros;
y, no les perdonamos, esa Sinceridad.
La Vanidad del Hombre, hace la mitad de su Amor,
porque él; cree, que la mujer, es débil, y, necesita
de su protección;
y, viene tarde a comprender, que es él, quien tiene
necesidad de que lo protejan, y, no encuentra ya
protección para su debilidad.
El Amor, es una pasión, tan fuerte, que logra inspirar
las pasiones más absurdas, como la Castidad.
La diferencia entre el Amor y, los amores, está, en que,
en el primero, se sufre mucho, y, por eso, casi nunca
se habla de él; porque sufrimos de hablarlo;
en los segundos, se goza mucho, y, por eso, se habla
de ellos y, se goza, en relatarlos;
en el amor, somos casi siempre mártires;
en los Amores, aparecemos, como héroes;
he ahí, por qué:
el Amor se calla;
y, los Amores, se cuentan.
La Pasión de conocer, es, la Tenia del Espíritu;
su voracidad pone al desnudo nuestro corazón, para
devorarlo.
y, cuando ya lo ha conocido todo; devora la Vida, para
conocer la Muerte.
El impudor de ciertas confesiones, es, el charlatanismo
del Amor.
no las hacen nunca, los corazones nobles, ni las almas
delicadas;
el Silencio, es el ánfora en que guardamos las cenizas de los
grandes amores, que ya no son;
es ahí, en donde conservan todo su perfume;
y, el perfume, es, el alma del Amor.
¿Por qué será que los escritores que se convierten tarde a la
Religión, lo primero que hacen es escribir horrores contra
la Intelectualidad?
porque antes de abandonar sus Creecias, habían sido ya
abandonados de sus Intelectualidad, y, se vengan de ese
Abandono, insultando la de los otros;
los hombres no se convierten a la Religión, sino cuando ya
no sirven para otra cosa, y, no consagran a Dios, sino un
corazón fatigado de querer y, que ya nadie quiere...
ninguno le lleva el homenaje de su Inteligencia, porque
cuando se acercan a él, es precisamente porque
la han perdido.
¿No habéis notado cómo la edad de las conversiones,
coincide siempre con la edad del decaimiento y la pérdida
de las energías?...
es a esa edad, cuando los libertinos se casan y, los tontos
se convierten;
es la última calaverada de los unos, y, la última imbecilidad
de los otros.
Los hombres que vuelven a la Religión, en la tarde de la Vida,
hacen pensar en los vagabundos, de las grandes ciudades, que
fatigados de esperar un buen golpe, se retiran tarde, a los
asilos de noche, para reposarse a la sombra de la Caridad, y,
continuar al día siguiente, su camino hacia el Crimen.
En Religión, en Política, en Comercio, nos apresuramos a
confesar inmediatamente que hemos sido engañados por
nuestras Creencias, por nuestras Ideas, o por nuestros
Cálculos;
¿por qué en amor, tardamos tanto en confesarlo, o callamos
siempre, cuando hemos sido engañados por una mujer?
porque en ninguna pasión pone el Hombre tanta Vanidad,
como en el Amor, y, ninguna herida es tan dolorosa, como
las heridas hechas al corazón de la Vanidad.
Las almas demasiado sensibles, se hacen la Ilusión de creer,
que sufren más que las otras, y, ven una señal manifiesta de
Inferioridad, en aquellos que no sufren, con la misma agudeza;
en eso se asemejan a los tísicos, que miran con cierta extrañeza
y, hasta con rencor, a los que no tienen fiebre, como un estado
natural y distinto de su enfermedad;
son conmovedoras estas ilusiones y, aun aberraciones del
animal humano ¡tan débil, tan misero, tan desamparado
sobre la tierra!
La mayor parte de las desilusiones, del Amor, y, del
Matrimonio especialmente, vienen casi todas del
empeño que los hombres ponen, en pedir y, esperar,
placeres sicológicos, a un ser, organizado
exclusivamente para darnos placeres físicos;
es, una desilusión de no ver hecha madre de pensamientos
a aquella que sólo debe ser hecha madre de hombres,
la que ocasiona la desesperanza y, es el justo castigo,
de aquellos, que al pensar en la Mujer, la envilecieron
bastante, para no pensar siempre en la Madre.
Hay que tener un gran respeto por toda mujer,
aunque sea una niña, porque en ella va,
la crisálida de una Madre.
No hay hombres más fáciles de engañara por las
mujeres, que los profesionales de la seducción, aquellos
que se creen hombres de amor, porque ellos han vivido
siempre engañados por sí mismos;
y, es justamente, a causa de la candidez de creer en ellos,
que tienen la candidez de creer en el Amor;
¿qué de extraño, pues, que crean en la mujer?
y, creer en la mujer, es ya el principio de ser engañado
por ella.
El que se casa, cierra voluntariamente los ojos;
y, los engañados del matrimonio, son aquellos que
los abren involuntariamente, cuando no debieran
abrirlos.
La gran superioridad de la Mujer, en asuntos de Amor,
consiste, en la facilidad, con que ella misma, logra
convencerse de que hace por pasión, aquello
que no hace sino por interés;
y, es, que la Mujer, es, de tal manera sugestionable,
que cuando no está bajo la Sugestión del Hombre,
se autosugestiona, ella misma, y, es entonces, cuando
piensa más lúcido y, obra más cautamente;
porque la Mujer, no es reflexiva, sino en el Mal;
y, es, en él, en donde adquiere toda su talla Mental;
Lady Mactbeth, se levanta veinte codos sobre Ofelia;
Ofelia, es una Mujer.
Lady Mactbeth, es la mujer.
El Hombre, tiene a causa de su debilidad, tal necesidad
del Engaño y de vivir en lo ficticio, que cuando no puede
engañar a los otros, se entretiene en engañarse a
Sí Mismo, sobre la naturaleza de sus acciones,
y los móviles de ellas; y, es en esos
momentos de auto-engaño, cuando se cree un ser
bueno, y, aun osa ensayar gestos de bondad;
todos los heroísmos y los altruismos, han nacido
de estos momentos de engaño del Hombre sobre Sí Mismo.
Yo, no he visto una parodia más irritante de la Caridad,
que esa liga contra la Anarquía, que se llama la Filantropía;
si este espíritu de astucia perfumada y, de miedo sonriente,
que existe en las sociedades de hoy, hubiese existido en
tiempos de la Antigua Roma, no hay duda, que las damas
romanas, a la aproximación de los bárbaros, se habrían
apresurado a inaugurar, los «Bazares de Caridad» las
«Cocinas Económicas», la «Cruz Roja».
pero, ¡ah! eso no habría detenido a los bárbaros de ayer;
como esto, no detendrá a los bárbaros de mañana.
nulla est redemption...
Cuando se habla del Amor, en sociedad, las mujeres,
toman siempre, como por instinto, el campo del Sentimiento,
porque es más chic y, porque saben que él, los Hombres
no dirán sino necedades y, les dejan arteramente el campo
del Instinto, en el cual son maestras; seguras y felices,
ellas, de escuchar ciertas palabras veladas, que les
producen la impresión de un tocamiento.
Las mujeres, tienen un gran placer, en vestirse bien cubiertas,
en ciertas ocasiones, para complicar, el placer, que ellas
saben que el Hombre tiene en desvestirlas mentalmente.
Toda mujer, sabe, que ante la mirada de un Hombre, está
desnuda;
de ahí, que las mujeres muy flacas o contrahechas,
enrojecen inmediatamente, que se las mira;
¿qué dirá el Pudor, de esa Parodia suya?
Una mujer bella y, espiritual, perdona todo, menos
que se le hable exclusivamente de su Espíritu.
Les femmes des lettres, o sea las mujeres de tintero,
casi nunca son bellas, o si lo son, tratan de olvidarlo,
en público, como los apóstatas, tratan de olvidar las
ideas, a las cuales debieron su celebridad.
Nada divierte tanto a las mujeres, como la Sociedad,
con los tontos;
y, nada las disgusta tanto, como la Soledad, con un tonto.
Es tan incurable y, tan miserable nuestra triste condición
humana, que los hombres han sabido ocultar, lo más
diestramente, sus debilidades.
Cuando entramos en un salón de sociedad, nos disponemos
a no hablar y, no oír hablar, sino trivialidades, y, por eso,
nos dirigimos, inmediatamente, al circulo de las Señoras,
porque las trivialidades, dichas por los hombres, son
irritantes, y, dichas por las mujeres, son encantadoras;
¿por qué?
porque las mujeres, dan a la trivialidad, la música de los
ojos y, de las palabras;
y, observándolas, nosotros, ya no vemos las cosas que dicen,
sino las que callan;
y, no escuchamos casi, las trivialidades que esos labios dicen,
por empeñarnos en adivinar, las realidades que esos labios
prometen;
la mujer, es, la Trivialidad, puesta en música;
o, mejor dicho: es una Trivialidad musical;
si el mundo desapareciera, la Naturaleza, al rehacerlo,
no podría crear un mejor instrumento de Armonía musical,
que, la Mujer;
solo hay una cosa superior a la armonía de esos labios,
y, es, el contacto de ellos;
hay una cosa superior a la dulzura de sus palabras,
y, es la dulzura de sus besos;
porque con la palabra, la mujer oculta el alma,
y, con el beso, la muestra;
cuando habla, ella domina la palabra;
cuando besa, nosotros la dominamos a ella;
hablando, ella disfraza su secreto;
es besando, cuando lo entrega todo;
si la Mujer, tiene un Alma, esa alma está en el beso.
El Deseo, que se eleva de nosotros, hacia la Vida, es decir:
el Panteísmo, está en el fondo de todo Artista verdadero,
y, es carne de su carne, y hueso de sus huesos;
y, cualquiera forma de expresión metafísica, que dé a
sus creaciones, no es sino una forma de esta sensualidad.
La Virtud Cristiana, es, una Virtud de esclavos, que está
tan lejos de la Naturaleza, como de la Libertad;
por eso, el Cristianismo,que ha prostituído todas las
Artes, no ha logrado crear ninguna;
no me habléis de los Artistas cristianos; ellos no han sido
artistas, sino cuando copiaron la Naturaleza, o copiaron
el Paganismo, es decir, cuando salieron del Cristianismo;
toda la estatuaria cristiana, no ha dado una Venus de Milo,
ni siquiera una «Victoria», de Samotracia;
toda la pintura cristiana desde Rafael, hasta Puvis de Chavannes,
no sirve, sino para hacer sentir a la Humanidad, la ausencia
irreemplazable de Fidias...
el Sensualismo cristiano, el más intenso de todos los
Sensualismos, por ser el de los solitarios y, el de los monjes,
al proscribir del Arte, el Desnudo, proscribió algo más que
la Belleza, proscribió la Inocencia del Arte;
los esclavos, y, los monjes zarrapastrosos, que fundaron esa
Religión de esclavos y de mendigos, no se conformaron con
ignorar el Arte, sino que lo castraron...
y, haciendo de Apolo un Orígenes miserable, y, dedicándose
a contrahacer artistas, poblaron de eunucos, las galerías de
sus Museos, y, el coro de la Capilla Sixtina;
y, el mundo, sumido en el desastre ante el naufragio
de la Belleza, espera;
¿qué espera?
la Muerte de Roma;
la Resurrección de Atenas...
y, espera ver despuntar el Sol, tras los cerros de la Heliada.
El espectáculo del mundo actual, tiende a probarnos, que
la Libertad, no es sino una cuestión de Fuerzas;
¿habrá siempre amos y esclavos, porque habrá siempre
débiles y fuertes?
la Igualdad de las Fuerzas, seria la Destrucción Mútua,
es decir: la extinción de la Vida;
esto es decir la Libertad sería la Muerte del Mundo;
el Mundo, no puede morir; él, gobierna las fuerzas que
lo trabajan;
la Fuerza, no muere, pero, se transforma; y, como no
puede morir, cambia de lugar;
los amos de hoy, serán los esclavos de mañana;
la Evolución, hace cambiar, las fuerzas, pero no las destruye...
todo nuestro esfuerzo, está, pues, no en destruir la Fuerza,
sino en dominarla.
si el mundo se divide en vencedores, y, vencidos;
seamos de los vencedores;
si se divide en dominadores y, dominados: seamos de
los dominadores;
y, si el mundo no puede existir, sino con amos y con
esclavos, tratemos de ser de los Amos...
¡Amo!... ¿hay algún Amo que no sea esclavo?
todos somos esclavos de la Vida;
por eso, no hay más que una Libertad posible: la de la Muerte.
Libera Moris.
Tratar de vencer, la Animalidad, en el Hombre, es tratar de
destruir su Fuerza, de desarmarlo, ante las hostilidades
ciegas e implacables de la Vida;
armar esa animalidad, ennobleciéndola; fortalecerla, depurarla,
perfeccionarla, hasta colocar al Hombre ya divinizado por su
Esfuerzo, sobre el zócalo, que los dioses han dejado vacío;
y, que no sea ya su Sacerdote, sino su propio Dios: tal es el
deber del Progreso y, de la vida.
Saber vivir en el presente: eso es saber vivir; así viven los
sabios;
querer vivir en el porvenir, es empeñarse en vivir fuera de la
Vida;
el porvenir no nos pertenece:
ese es el dominio de los Héroes y de los Mártires;
morir para que otros vivan... he ahí una extraña manera
de vivir;
¿quién explicará nunca la extraña y, tenebrosa sugestión
del Sacrificio?...
eso queda más allá de los lindes de la Razón;
por eso no se va al sacrificio sino renunciando al dominio
de la Razón...
Toda Moral, es altruista;
y, todo altruismo, es una debilitación voluntaria de las
propias fuerzas;
la Moral, trasladando la visión de nuestra ventura a lo
porvenir, destruye o debilita nuestro presente, que es
lo único efectivo que tenemos;
de ahí, que la moral, sea enervante, como todo Vicio;
la Moral, es, un suicidio, en nombre de los dioses;
¡ay! de los dioses que desaparecieron, a la aparición
de la Moral.
La Virtud, si existiera, sería un Sacrificio; y,
todo Sacrificio es, una Inferioridad;
la aspiración a la Virtud, hace nuestra Vida inútil para
nosotros mismos y, al morir, vemos, que hemos perdido
nuestra Vida, por querer hacerla buena.
La Perfección, y, el Absoluto, no existen, o son Inaccesibles;
aspirar a ellos, es, hacer estéril nuestra Vida;
y, es por la aspiración a ser perfectos, por lo que no
alcanzamos siquiera a mejorar.
Exagerando nuestro Esfuerzo, es como perdemos nuestra
Fuerza;
y, es por no querer morir, por lo que morimos más pronto.
Vivir su Vida, en armonía con su propias fuerzas: eso,
es Vivir;
la Violencia del vivir, mata la Vida.
Debemos cultivar todas las horas de nuestra Vida como
rosales prontos a morir, porque no hay coronas superiores,
a aquellas que nos hacemos con nuestras propias manos,formadas,
con las rosas vitales de nuestros jardínes interiores.
La Vida, no es la violenta; el violento es el Hombre;
todo esfuerzo desproporcionado, rompe el ritmo de la Vida
y, descompone la serenidad armónica de un espíritu noble;
esfuerzo que no mata, debilita;
¡ay! del Hombre que va más allá de su propia Fuerza; lo
devorará la Fuerza de los otros.
Todo gesto por la ventura de los otros, perjudica nuestra
propia Ventura;
arrojar los granos de nuestras eras, por sobre los muros
de nuestra heredad, fertiliza el campo ajeno, y, es sembrar
La miseria en nuestro campo.
No tenemos sino una hora de Vida; y, la damos a la vida
de los otros...
¿es eso Generosidad?
¿es Inferioridad?
depende de la opinión que se tenga sobre las diversas
formas que reviste la Demencia;
y, de las Ideas que se tenga sobre el Valor del Suicidio.
Nosotros somos nuestra única Realidad;
nuestra Ventura debe ser nuestro único Sueño;
fuera de eso, todo sueño es estéril;
¿estéril?
no;
Fatal a nosotros mismos.
Nunca el grano del beneficio, ha producido sino la cizaña
de la Ingratitud.
Los Hombres, perdonan siempre, a aquellos que los sacrifican;
no han perdonado jamás, a los que se sacrifican por ellos.
El Altruismo, es, un Sentimentalismo, y, todo sentimentalismo,
es una morbosidad pasional, fatal a quien la posee.
De todas las formas de altruismo y de filantropía, hoy en boga,
ninguna me ha hecho ver, escenas más cómicas, que la
«Sociedad Protectora de Animales»;
esta es una especie de Religión, de las solteronas sentimentales,
o de viudas sin hijos, que tienen razones íntimas para saber,
lo que sufre un animal cuando es apaleado; por lo cual creo
que en unas y, en otras, ese sentimiento se forma de aspiraciones
y, de recuerdos;
cuando se ha dicho, que esa Sociedad, como el Ejército de
Salud, nos viene de Inglaterra, ya se ha dicho, que es
ridícula, de un ridículo superabundante;
pero, ese ridículo es conmovedor;
cuando yo veo a una de esas miss, Lidiando a
brazo partido con un carretero, de París o de
Roma, para librar a un caballo que es maltratado,
toda mi simpatía va hacia ella, hacia su bello gesto,
sin que deje de pensar, que si fuera la mujer de ese
carretero, no tendría tiempo de ser sentimental, ni
de pertenecer a la Sociedad Protectora de Animales,
y, apenas tendría tiempo de proteger sus espaldas
del látigo, sin preocuparse mucho de las del caballo;
lo cual prueba, que eso de la Sentimentalidad, es
muchas veces, cuestión de tiempo que sobra;
y, otras, es asunto de una ocupación que falta;
casi siempre es la Vida, la que no nos da tiempo
de ser buenos.
Friday, February 17, 2012
La Voz de Las Horas_VII
El Talento, forja y describe tipos, que viven y, se mueven
ampliamente, en los campos transitorios de la Observación
y de la Vida;
el Genio, crea los Arquetipos, los seres-símbolos, que
se mueven y viven dentro de lo Eterno, en la Vida y fuera
de la Vida, obsesionantes y, tenaces fuera del Límite de
toda comparación.
Una partícula de la Vida, basta para hacer el miraje de la
Vida, toda, siempre que esa partícula esté concebida,
dentro la beatitud de la Belleza.
¿qué es un fresco de Carpaccio?... un gran Poema mural;
en el Campo Santo de Pisa, ¿no encontráis fragmentos,
iguales en su trágica armonía a las mejores estrofas de la
Divina Comedia?
¿qué motivo de un vaso griego, no tiene la delicadeza
alada, de una estrofa de Meleagro?
¿qué son ciertas estrofas de la «Iliada», sino vastos
frescos homéricos, pintados en los muros de la Leyenda,
por un prodigioso Delacroix de la Antigüedad?
toda partícula Belleza, contiene en sí, el Alma del Arte;
como toda partícula de luz,contiene en sí,el Alma del Sol.
En un círculo de Intelectuales, se habla de Intelectualidades;
en un círculo de Señoras, se habla modas;
de política entre políticos;
de negocios, los comerciantes;
en un Círculo de Sport, se habla de caballos;
cada uno tiene la mentalidad a la altura de su Culto,
o mejor dicho: la Mentalidad de Su Ídolo.
La mejor parte de nosotros mismos, la más noble,
permanece irrevelada; todos los gestos y, todas las
palabras, son inhábiles a reproducirla;
es en ella, donde permanece intacta la más bella
partícula de muestro Yo, completamente pura
de todo contacto con el Público;
acaso la Misericordia del Destino, nos dio esa
impotencia parcial de Revelación, para dejar
dentro de nosotros, algo sagrado, un paraje
inabordable, en los paisajes del Alma,
donde poder retirarnos, bajo las solas
miradas de nuestro corazón, en dulce
coloquio con nosotros mismos;
¡cómo comprendemos entonces,
que toda Publicidad, es una Prostitución!
que publicar nuestras ideas, es, prostituir
nuestras ideas;
que dar a los otros nuestras ideas, es un acto
tan vil, como entregarles nuestras hijas para que las violen;
que cuando nos entregamos al Público, asesinamos nuestro
Orgullo y, no dejamos en pie sino nuestra Vanidad;
que el Silencio, es el Orgullo del Pensador, y,
el decoro del Pensamiento;
y, que renunciando a él, renunciamos a la altivez de nuestras
Ideas, y, las ataviamos lo mejor, para entregarlas al comercio
de los hombres, con una complacencia de rufianes;
¿por qué nos faltan el Valor y, el Orgullo de callar?...
porque una voz interior nos manda el Sacrificio del Orgullo,
y, nos dice, no dejar en nosotros, nada irrevelado de aquello
que la Vida y, la Inspiración, depositaron, en los surcos
vírgenes del Alma...
y, enviamos nuestras Ideas a la Publicidad, como las leyes
de Babilonia, ordenaban a las vírgenes, ir la Templo, para
prostituirse en él;
¡qué extrañas formas, toma en la Vida del Hombre, esa
Paradoja, trágica y, grotesca al mismo tiempo, que se
llama: el Deber...!
Un hombre no puede abstraerse por completo del medio
intelectual, que lo rodea, como no puede dejar de respirar
el aire, que le hace atmósfera;
su deber es, renunciar a conquistarlo, y, no sufrir la
Conquista de él; aislarse;
el Aislamiento, es el Imperio de las Almas Superiores;
aislamiento, no es claustración, es elevación;
la columna de Fuego era aislada del Pueblo, que guiaba;
La estrella de Belén, no iba en la caravana de los Reyes
Magos.
Soñar la Vida, ¿no es acaso la mejor manera de vivirla?...
Los románticos, se empeñan en fundar una Filosofía,
sobre los sueños de su corazón, es decir, sobre sus
sentimientos;
el Sentimentalismo, es, un desequilibrio, y, no podrá
nunca, hacerse de él, un Sistema.
Sobre el corazón, no puede fundarse nada; esa extraña
deliciosa y, miserable, no es hecha para poner sobre
ella, sino la cabeza de una mujer, cuando somos
bastante felices para amar, o la bala de un revólver,
cuando somos bastantes desgraciados para no
Amar ya...
Las Ideas, toman la forma de nuestro estilo,
como el agua toma la forma de la copa que la contiene.
Un estilo, no es sino la refracción fisiológica de un Autor;
cada frase suya, representa un estado de Sensibilidad.
Frente al estilo Fisiológico, que es el de los que tienen
estilo, hay el estilo filológico, que es el de los que no
tienen estilo:
el primero, es el Pensamiento en acción;
el segundo, es el Diccionario en solfa;
del primero haréis un Gran Escritor;
del segundo, no haréis nada, porque ha nacido hecho:
¿qué?
un académico;
¡manes de Pirron!
todo el que cree, es el prisionero de su Creencia;
sólo el que duda, es libre.
La Certidumbre, es la peor de las Ilusiones,
porque es la única forma despótica de ellas.
Toda Doctrina, es un grillete, si la toleramos como un Amo;
y, es un ariete, si la empuñamos como una lanza; porque
las doctrinas, como todas las cosas de la Vida, si no
las dominamos, terminan por dominarnos; y, un
hombre dominado por el despotismo de sus
doctrinas, es decir, un doctrinario, dispuesto a imponer
sus doctrinas después de haberlas sufrido, y, a vengarse
con sus violencias de Amo, de todas sus complacencias
de esclavo.
El Hombre Primitivo, no pintó nunca al Hombre, sino
a los otros animales, según se ve en sus cabañas
prehistóricas;
¿estos esbozos teotémicos, obedecían ya, al precepto
de una Religión?
resultará pues, que la Superstición, es coetánea del
hombre, y, apareció al lado de él, y, a la misma
hora que él, sobre la tierra?
de todos modos, sería consolador constatar,
que la disminución de la Superación, es un
triunfo del Progreso;
¿ha disminuido la Superstición en el mundo?
¿no será que ha cambiado de formas?
viendo cómo las almas llegan a tomar la Superstición
de la Libertad, es permitido preguntarse:
¿qué camino queda a los espíritus no supersticiosos?
acaso, el de la Libertad de la Superstición.
Es preciso hacer un homenaje al corazón del Hombre;
siempre que vuelve sus ojos al Pasado, es su Dolor,
el que recuerda con mayor intensidad que su Placer;
porque ¡ay! el Placer es fugitivo como el estremecimiento
que dejan las aguas las alas de un pájaro que ha bajado
a beber en ellas; y, el Dolor es un arado inmisericorde,
que deja huellas muy hondas en nuestro corazón desgarrado;
¿de cuál es pues, el mérito del Recuerdo?;
¿de la Fuerza del Corazón?
¿de la Fuerza del Dolor?...
El Reino del Silencio, está en todas partes,
menos en muestro Corazón;
podemos hacer callar todo, todo, menos el grito
de nuestras pasiones;
aquel que lograra imponer el Silencio al Mundo,
sería incapaz de imponerlo a su propio corazón;
no hay Silencio posible dentro de nosotros mismos;
y, sin embargo, los Poetas, han hablado de los Silencios
Interiores;
y, ¿no han hablado también de los Silencios del Mar ?
he ahí otro Silencio imposible de obtener y del cual
morirían de tristeza la Belleza y el Mundo:
el Silencio de los Poetas.
Los libros de los jóvenes, son más vivos, acaso por ser
menos vividos, porque la Vida mata;
los libros de los hombres de edad, son más serenos,
porque la Serenidad se adquiere cuando la Fuerza declina;
en los primeros, hay más Vida;
en los segundos, hay más Arte;
yo, prefiero los primeros, porque son ellos los que
reaccionan más profundamente sobre nuestras
sensaciones, volviéndoles su primitiva elasticidad,
y, son ellos, los que vuelven a abrir los cielos del
Ensueño, ante nuestros pobres ojos, ya fatigados
de mirar en los cielos del Pensamiento;
yo, que tengo el fanatismo de los poetas, acaso
por no haber sido uno de ellos, amo los libros
de los Poetas jóvenes, porque es en la armonía luminosa
de sus jardines, a la sombra de sus laureles sagrados,
que se abren las bellas rosas y las soberbias palabras;
y, es en el esplendor triunfal de la Mañana, cuando
suenan mejor las liras, bajo las manos gozosas...
El Encanto, le charme, de ciertos libros, como, de
ciertos seres, se siente con violencia y no se puede
expresar con precisión;
¿qué es el Encanto?
¿en dónde reside?
nos conquistan en el nombre de él, y, no nos saben
decir su nombre;
tal vez, esa es su sola fuerza;
¿es allí, en donde reside el Encanto?
La Ironía, no es muchas veces, sino una máscara de
cristal, puesta sobre una Emoción;
disfraza la Emoción, pero, no la oculta.
Los seres melancólicos y deformes, son los que más
desean la Muerte, y, son tan desgraciados, que
la Muerte no los desea;
ni aun en ese su único amor, son correspondidos.
Hay una aristocracia de Espíritu, en conservar ante
el Infortunio, las gracias exquisitas y, hasta
impertinentes, que ostentamos ante los hombres;
al Dolor, podemos concederle el derecho de matarnos,
pero nunca de humillarnos;
y, con la sonrisa en los labios, podemos encargarnos
de probarle, que él, puede vencernos,
pero no puede envilecernos.
La Vida, pierde su Imperio, sobre aquel que ama a la Muerte.
Hay dos cosas igualmente grandes y, cariñosas en la Vida:
la Madre que nos la da, y la pistola, que nos la quita.
El sentimiento verdaderamente fiero, frente a la Vida,
es, despreciarla;
ella, no nos paga nunca en la misma moneda.
Para ser tierno, es necesario tener tiempo de serlo;
la Vida, es demasiado brusca, para dejarnos este
exquisito placer del corazón.
Cuando estamos cerca de una mujer amada, la mayor
parte de las veces, nos sentimos tristes, y, queremos
ser consolados;
y, las otras veces...nos fingimos tristes, porque
queremos ser acariciados;
el amor, nos hace niños, pero, sin la virtud de la Pureza.
Nuestra ventura, depende siempre, de la manera
como la buscamos;
y, la Naturaleza, es tan cruel, que nos encamina siempre,
por senderos opuestos a nuestra ventura;
de ahí, que el mundo sea, un inmenso campo de fracasados
y, de vencidos.
Cuando a través del Hombre, que somos, recordamos,
el niño que fuímos, sentimos un gran amor casi paternal,
por aquel tierno infante, que se nos aparece, casi siempre,
como inseparable de la sombra de nuestra Madre, y,
una gran Piedad nos asalta, casi un desprecio, por este
ser ficticio, que nos hemos hecho, y, que no conserva
del niño, sino la facilidad de ser engañado, y, no ha
aprendido del Hombre sino la cobarde facilidad de engañar.
Todo libro, es un Aladino maravilloso, que abre a nuestros
ojos, el mágico Palacio del Ensueño;
¡qué vasto proveedor de Ilusión, es, todo libro, por árido que sea!
todo libro, hasta un Tratado de Algebra, es bastante a remover
algo en nosotros, y, abrir horizontes a la Ensoñación;
mas todo libro, resulta exhausto, todo horizonte de Ensueño
limitado, ante el infinito de visiones, que ciertas palabras
de una mujer muy deseada, abren sobre el inquieto
esplendor de nuestro corazón.
El horizonte de la Humanidad, se extiende, entre el cuadro
de sus derrotas, que es la Historia, y, el cuadro de sus
conquistas que es la Ciencia...
y, bajo ese horizonte de Melancolía, que obliga a meditar
en la esterilidad de las cosas humanas, se extiende la Vía
Appia de la Vida, por donde van los legionarios ciegos
del esfuerzo, en busca de batallas en que han de ser
vencidos, y, de conquistas que no han de serviles
sino para obtener nuevas derrotas; porque
¿qué es el Triunfo?
¿qué es el Vencimiento?
olas de un mismo río, que van al mar de la Muerte;
ante la Inmensidad de la Vida, todo esfuerzo es el gesto
de una larva en el vacío;
ante la seguridad de la Muerte, toda Victoria, es una
conquista sobre la Nada;
¿quién, que sabe la palabra, Muerte, puede creer en
La palabra, Triunfo?
¿Es la Inconsciencia, el distintivo de las fuerzas ciegas
Que dan la Vida?
y, ¿qué es la Vida?
un gesto de la Fatalidad; gesto que oscila entre la Crueldad
y la Ironía.
El Análisis, erigido en Método, nos enseñan muchas
cosas de la Vida, pero, a causa de esas cosas, nos enseña
a despreciarla;
Nerón, abriendo las entrañas de su madre, fue el Análisis,
viendo las entrañas de la Vida;
cerrar los ojos sobre la Vida, he ahí la única manera de
andar por ella sin temblar;
ignorar, he ahí el secreto de amar;
la Mujer, como la Vida, no pueden ser amadas,
sino a condición de ser ignoradas.
La Ironía, no es una fuerza, del Espíritu, antes es un
indicio de debilidad;
pero; es preciso confesar, que es encantadora, como
casi todas las debilidades.
¿Qué la Ironía, es una bella flor de Ingenio?
verdad;
las flores, son la Belleza y, la debilidad de la Naturaleza;
a nadie se le ocurre decir: ¡qué grande Espíritu es
Anatole France!
pero, ¿quién de nosotros, no exclama: ¡qué bello espíritu
es Anatole France!...
la Ironía, es griega:
es una abeja escapada de los jardines de Academus,
pero que no picó nunca bien en los labios de Sócrates;
entre la Ironía y la Burla, hay la diferencia que entre
la abeja y la avispa;
la una acendra la miel, la otra el veneno;
la Ironía, es la sonrisa de los Filósofos, de los Sabios
y, de los Ingenios;
la burla, es, la Ironía de los críticos, de los lacayos,
y, de los cocheros.
Mauricio Barrés,sostiene que: «ce qui augmente le plaisir
de l'Exaltation c'est l'analyse»;
y, yo creo que la Exaltación, que se analiza, se evapora;
sin duda, fue por haber analizado su Exaltación, por lo
que Mauricio Barrés, acabó por renunciar a ella;
bien es cierto, que el que escribió esa frase,
fué el Barrés de «I’Homme Libre» y, no el
de la «Cocarde»; el abanderado del «Culte du Moi»,
y, no el granadero del sargentismo...
¡qué viaje el de aquel Espíritu!...
¡ir del Hedonismo al Nacionalismo!…
ese es un viaje que escapa a todo análisis...
y, a toda Exaltación...
El verdadero escritor, comienza por revelarse a sí mismo;
después se revela a los demás; maravillándolos;
es después de habernos sido revelados,
cuando sabemos revelarnos;
el rayo de Damasco, estalla primero en nuestro corazón;
después...
el incendio del Cielo, se hace él, solo...
La Tristeza, como estado transitorio, del ánimo,
es un bello dolor, una exquisita y acre sensualidad,
que se disuelve vagamente, suavemente,
en la melancolía, es, la más bella hora del crepúsculo
en el corazón;
pero la Tristeza, como estado permanente de ánimo,
es ya la enfermedad, que tiene que estallar, trágicamente
en la locura; la noche sin fronteras del Espíritu;
estar triste, es un estado sicológico;
ser triste, es un estado patológico;
y, el Genio, participa de ambos estados;
¿dónde acaba la Sicología y, principia
la Patología del Genio?
Amar su propia sensibilidad, es, ya, haber
descubierto, el Sentido del Amor;
ese fue el secreto de aquel Maestro de los amores,
que se llamo: Stendhal.
Es, en los peores momentos de la Vida, cuando se la
ama más, como aquellos seres, en cuya compañía hemos
sufrido y hemos llorado son los que más amamos;
el Dolor, es la más violenta de las fraternidades;
no se puede decir que se ha vivido, con un sér
con el cual, no se ha sufrido.
Viendo el rostro de ciertos ironistas, no os preguntáis:
¿de qué ríe?
¿ríen de las cosas que piensan?
¿ríen de las cosas que dicen?
y, …tal vez ríen, de los que otros piensan de las cosas
que ellos dicen...
En la juventud, leemos y, amamos, con más curiosidad;
en la edad madura, leemos y amamos con más interés;
hemos ganado en Intensidad, lo que hemos perdido
en Entusiasmo;
pero, ¡ay! cuánto daríamos, por tener aun curiosidades
sobre los libros y, sobre las mujeres, y, poder
entusiasmarnos, sobre las mujeres y, sobre los libros.
Hablar de las mancillas del Amor, y, decirse mancillados
por él, es una de tantas inverecundias religiosas,
predicadas en nombre de la pureza, por aquellos
que nunca fueron puros, y, no lo serán jamás;
puede existir la virginidad, pero no existe
la Castidad;
se puede ser virgen y, no ser casto, como Pascal;
la Castidad, no es la Abolición del Amor, sino la
parodia de él;
¡la parodia de la ventura, en la cual, mueren sin nacer,
las razas estranguladas!
Se castiga a los que predican el asesinato, a los que
procuran el aborto, a todos los que destruyen
la Humanidad, o impiden la procreación de la especie;
y, no se castiga a los que predican la castidad, y, a los
que practican, el vicio de ser castos.
La teoría de Malthus, es tenida por inmoral, y, por
anti-social...
¿y, el monaquismo?
¿y, el celibato eclesiástico?
¿qué diferencia hay, entre la teoría de Malthus,
que aconseja no procrear, y, una Religión que ordena
a sus Ministros, abstenerse de hacerlo?
ante un monje joven y casto; y, una comadrona dada
a producir abortos;
¿cuál habrá dado más muertes?...
¿cuál habrá tronchado más vidas?...
¿cuál de esas dos formas de aborto provocado,
es más punible?
la matrona, mata la especie, para ganar la vida;
el monje, la mata para ganar la otra vida;
para eso, uno y otro matan la Vida;
la una, hace un Crimen;
el otro, una Virtud;
he ahí la lógica de la Ética...
la Ética, que sería la más falsa de las ciencias,
si no fuera la más culpable.
La Naturaleza, ha sido demasiado sabia, en no dar
al Amor, la cantidad de Infinito que le piden los
amantes, pues si sabiendo que el Amor es fugitivo,
los hombres, se hastían tan pronto de él, ¿qué sería
si fuese eterno?...
la fragilidad, es el principal encanto del Amor,
como la mujer, y, porque sabemos, que se ha de
escapar tan pronto de nuestras manos, lo aprisionamos
con tanto delirio sobre nuestro corazón.
Si hemos de creer a las leyes cristianas, de todos los
misóginos, Jesús, fué el más violento contra el Amor;
ninguno, había encontrado la manera de vencerlo; y, él,
encontró, la manera de matarlo;
y, para matar el Amor, instituyó el Matrimonio;
el matrimonio, es la tumba del Amor;
una tumba sin flores, en la cual, sobre dos corazones
sepultados, crece y, los cubre silencioso, el jaramago
del Odio;
ninguna tumba exhala el olor de muerte, de esas almas
sacrificadas, que se pudren en el Silencio, sobre los
restos putrefactos de su Amor.
¡bendito sea el Cristo, que si no vino a tiempo de salvar
los hombres, vino al menos a tiempo de castigar a los
necios;
a fe, que mereció bien la cruz, aquel que ha crucificado
tantos corazones!...
Dicen, que Esquilo y, Shakespeare, salían al Teatro,
para representar ellos mismos sus tragedias; una faena
semejante, se empeñan las religiones, en hacer representar
al dios que se han forjado, haciéndolo aparecer mezclado
en todo, para corregir su propia Obra, y, tomar parte en ella;
viendo lo malo de la Obra y del Actor, habría derecho a
preguntarse:
¿es un comediógrafo?
¿es un cómico?
tal vez, no es sino un farsante;
pero, convengamos en que esta Farsa de la Vida,
es tan burda, que no puede perdonársele.
El fermento del Amor Sentimental,
es, en la adolescencia, la más perversa y, la peor
de las torturas, porque las nieblas de la Sensiblería,
alzándose de nuestro corazón, nos ocultan los caminos
verdaderos del Amor, y, las perspectivas de la
Sensualidad, en cuyo fondo, está la fuente sagrada
del Placer, que es lo que busca, vagamente nuestro
Sexo, llevado por la Sabiduría del Instinto;
el Hombre, que conoce el Placer, antes que el Amor,
es, el Hombre verdaderamente fuerte contra el Amor;
cuando es el Amor, el que nos lleva al Placer,
ya no somos sino, los vencidos del Amor;
y, cae sobre nosotros como una hacha,
la sentencia del galo:
Vœ Victis.
El Miedo al Ridículo, es, el que nos hace, casi siempre,
caer en él.
El talento, en las mujeres, no es, sino un perfume
de su corazón;
de ahí, que en asuntos de Amor, lo que ellas llaman
su talento, sirve siempre para perderlas, y, nunca
para salvarlas, porque no es sino un sentimiento
más, y, casi siempre, el más violento de todos...
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