Dar a los actos humanos, una significación ética, es empeñarse
en probar, que la Ética, es anterior a todo acto humano, es
decir, a la aparición, de la Humanidad;
la Ética, no apareció, sino cuando ya la Humanidad, se hubo
corrompido bastante, para crearse un Precepto, y, hacerse
esclava de él.
El día que el Hombre se avergonzó de su sexo, por el cual
fue creado, Dios debió avergonzarse de haber creado los
hombres; si Dios fuera algo más que el sexo que los crea.
Es de suponer que la Voluntad domina el Instinto, es una
ilusión metafísica; el Instinto es la Voluntad Suprema; y,
es sólo por el Instinto, por lo que tenemos, Voluntad.
La idea de la responsabilidad absoluta, supone la idea de
una Conciencio absoluta, que la Naturaleza, no ha dado
al hombre;
si la noción del Bien y, del Mal, hubiese sido dada al Hombre
por la Naturaleza y, no por el Hombre mismo, todos los seres,
en todas latitudes nacerían morales, según esa Ética, y, no
habría sido una sola Moral, sobre la tierra;
en cambio, es la Moral, la que pervierte el corazón del
Hombre, y, éste aparece como bueno o como malo, según
las leyes éticas de la religión, el medio y, la latitud en que
le haya tocado nacer...
de ahí que un hombre no conoce la Moral, sino el día que
conoce la Corrupción.
Se cree que los cerebros amoralistas, odian la Moral,
porque contraría sus instintos, sin pensar, que éstos,
podrían refugiarse en la Hipocresía, que es la mejor
forma de la Moral, y, la más hospitalaria para amparar
todos los vicios.
El mundo tiene tal necesidad de ser engañado, que basta
que una Verdad sea simple, para que nadie la crea verdadera.
El que se empeña en mirar el mundo a través de una
pretensión religiosa, moral o estética, no verá nunca el
mundo, sino la sombra de su propia pretensión, reflejarse
en el mundo.
Sólo hay una manera de no abdicar de nuestra Soberanía
Intelectual, y, es, no aceptar nunca la Soberanía de las Ideas;
dominarlas con toda la talla de nuestra Mentalidad, sin
dejarnos gobernar por ella.
Hay dos absolutismos que son igualmente fatales:
el de las mujeres y, el de las ideas;
el hombre que llega a caer bajo ellos,
termina fatalmente por la locura o por el suicidio,
porque aquel absolutismo, es una inversión completa
de las leyes de la Naturaleza,que nos hace los esclavos,
de aquellas que son nacidas para sufrir nuestra dominación.
La teoría de la Responsabilidad moral del Hombre, la han
inventado aquéllos, que no han tenido el valor de buscar
en Dios, esa responsabilidad;
ese método de acusación contra la víctima, recuerda aquella
Corte de Seúl, donde se ajusticiaba un esclavo cada vez que
el rey cometía una falta.
Levantarse por encima de los hechos, es la sola manera
de juzgarlos;
por eso, la pasión, encadenándonos, a los hechos, nos
impiden ser jueces de ellos.
Se creería una paradoja, si se dice, que es la Sensación,
la base de la Metafísica;
y, sin embargo, así es, porque se ve claro, que ha sido
el Sentimiento, y, no el Pensamiento, el que ha alzado
en las regiones de la fantasía, ese Imperio, sin fronteras,
que se llama: la Metafísica.
Hay dos cosas igualmente difíciles: hallar un hombre
de genio, y, uno que esté absolutamente desprovisto
de talento.
El talento, tiene de inferior a la Belleza, que es más común;
yo, no he leído aún un autor completamente desprovisto de
talento, y, eso que he leído a Bobadilla... lo cual prueba,
cómo la absoluta acefalía intelectual, puede parecerse a
la Inteligencia, con tal que tenga un poco de Audacia.
Lo más intenso del Amor, no está en gozarlo, sino en recordarlo;
nunca un amor vivo, nos da la Sensación verdadera del Amor;
es matándolo, como extrañamos de él su verdadera alma, y,
es después de muerto, cuando con el perfume de su recuerdo
embalsama toda nuestra Vida.
Cerrar sus libros, dejarlos, olvidarlos:...
he ahí la más violenta forma de castidad intelectual
a que pueda ser sometido un hombre;
y,he ahí por qué, después de un largo olvido de cosas
intelectuales, se vuelve a ellas, con el mismo placer
exasperado, con que se vuelve a una querida, después
de un largo ayuno de su cuerpo...
sólo,que, la querida os sacia, y, los libros,
no os saciarán jamás.
Un hombre, no debe tener ningún vicio,
pero, no debe ignorar ninguno;
y,decir vicio,es la manera metafórica de decir,
Sensación; porque el vicio,lo ha inventado la Moral;
la Sensación la hizo la Naturaleza; por eso todo los
vicios son naturales; y, fuera de la Naturaleza,no hay,
sino un vicio: creer que se puede vivir contra ella.
Si los hombres no se hubiesen apresurado a crear a Dios,
tal vez Dios, hubiese terminado por crear a los hombres.
Un hombre genial, es un curioso de todo, especialmente
de las cosas que interesan sus genialidades;
todo, en él, es motivo de sensaciones refinadas, y, por
consiguiente, de refinados placeres;
un problema de metafísica, los cambiantes de un ópalo,
el gesto exterminador de un anarquista, el perfume de
una mujer que pasa, un libro nuevo, la sonrisa de un niño,
el lazo de una corbata, he ahí motivos de igual interés,
que despertarán extrañamente el mundo de sus sensaciones,
y, harán mover todas las fuerzas de su Yo mental, poderoso
y, solo.
La Exquisitez, es un don sublime, que se desarrolla y, se
afina con el largo contacto de la vida;
es,después de los cuarenta años, cuando se saborean bien,
un plato, un libro, y, una mujer.
Antes de la edad madura, devoramos la Vida;
después...la Vida nos devora.
En la juventud, no sabemos leer ni en los grandes libros,
ni en el corazón de las mujeres;
cuando dejamos de ser jóvenes, podemos ya leer en los
grandes libros: ellos nos entregan sus secretos;
pero, ¡ay! no podemos leer nunca en el corazón
de las mujeres: es el secreto que no se entrega jamás...
leer en el corazón de las mujeres...¿es que puede grabarse
algo, o leerse algo, en una playa, en la cual no deja de
soplar en viento?
Criticamos en la mujer su Inconstancia, y, yo, pregunto a
aquellos que han tenido una querida, siquiera por tres años,
¿cuánto darían porque esta Inconstancia tan criticada fuese
verdadera?
En una pasión de Amor, ponemos tanto empeño en
vencer, como el que ponemos luego en alejarnos,
porque, ¡ay! reconocemos, siempre demasiado tarde,
que nosotros hemos sido los vencidos.
Hay dos días igualmente felices, en la existencia de un
hombre, aquel en que encuentra una querida, y, aquel en
que la deja.
Cuando una querida entra en nuestra Vida, nos parece
que aquel día, el Sol ha entrado por la misma puerta
que ella, a nuestro cuarto, y, a nuestro corazón;
y, después...con el tiempo...el día que esa querida sale
Para siempre de nuestro cuarto y, de nuestra Vida, miramos
llenos de gratitud, el cielo y, nuestro corazón, y, vemos
que luce más grande en ellos;
nunca vimos su luz tan pura, como en aquel momento
que alumbra los eslabones de la cadena rota...
Si el feminismo llega a triunfar, y, las mujeres legislan,
con espíritu de Justicia, se apresurarán a abolir las leyes
que castigan a los adúlteros, porque ellas saben, por
Propia experiencia, que en casi toda comedia de adulterio,
el Hombre, ha sido el seducido, y, que en materia de Amor,
nada hay más débil que el Hombre, bajo la apariencia de
su Fuerza.
De jóvenes,todo nuestro empeño está en tratar de conocer
el corazón de las mujeres;
y, después,en tratar de olvidar que lo hemos conocido.
Las mujeres, quieren ser aduladas y, amadas con
romanticismo, porque eso les hace ilusión de que se
les confiesa un alma;
y, ven con rencor, a aquellos que hacen profesión
de no amar en ellas, sino su cuerpo, como el más
bello instrumento del placer, que la Naturaleza ha
creado sobre la tierra;
esa es una ingratitud, porque no es por su alma
sino por su sexo, por lo que ellas perpetúan
el mundo y, lo dominan.
Engañar a un hombre con su mujer,es un crimen; y,
y, engañarlo con su querida, no. ¿por qué? porque con
el adulterio, ofendemos la Sociedad, y, fue la Sociedad,
la que inventó el Adulterio y, lo declaró, un Crimen.
A las tres almas ideadas por Platón para el Hombre: aquella
que reside en el cerebro; la que reside en el corazón; y, la
que radica en el vientre; habría que añadir una cuarta,
la más poderosa de todas: la que radica en el Sexo; ella
las resume todas; y, bajo apariencias diversas, ella es,
toda nuestra Vida.
Morir, con la esperanza de seguir viviendo, debe ser
muy cruel;
pero, ¿es menos cruel, esto de seguir viviendo con la
esperanza de morir?
Amar sin esperanza, debe ser muy triste; y, tal vez lo
único bello, en la Vida, es, vivir con la esperanza de amar.
No haber sido amado, debe ser un gran dolor;
pero, no haber amado,ese es el mayor de todos los dolores.
Poder amar, es el privilegio de la juventud;
Pero, saber amar, es el privilegio de la edad madura.
Las enbriagueces interiores del Pensamiénto, producidas
por el vino generoso de las Ideas, son las únicas que no
nos ponen en ridículo;
pero, a condición de embriagarnos solos.
Todo se puede rejuvenecer: todo, menos el Entusiasmo.
La última pasión que muere en nosotros es, la Política
porque es, la más vil.
la sed de perfección, no se acaba nunca en un Espíritu
enamorado de la Eternal Belleza: por eso muchos cree
que la muerte, es un perfeccionamiento.
Hay dos cosas que deben ser insoportables a un tonto:
la Vejez y la Soledad;
y, sin embargo: ¡Son tan bellas, en su apacibilidad
crepuscular y sonora!...
La vejez de un hombre de Genio, no tiene nada de triste;
lo que sería realmente triste, sería la vejez del Genio;
la naturaleza misericordiosa ha enviado a los mortales,
ese espectáculo: el Genio no envejece: Homero, Esquilo,
Goethe, Hugo, Tolstoi; ¡los grandes viejos! ¿habéis visto
un poniente de soles, que se asemeje más a una Aurora?
La Soledad, es imposible al Genio, porque el Genio,
no está nunca en soledad: sus creaciones, le hacen
compañía; como una Sinfonía planetaria en torno al Sol.
Un hombre de Genio, puede alguna vez decir cosas triviales;
pero, no se da el caso de que un hombre trivial, diga cosas
de Genio; y, eso se explica; una águila puede bajar hasta
la pampa y, dar en ella, algunos pasos, como un pato;
pero, eso no quiere decir que el pato, pueda volar
a las cumbres, como el águila...
Una inteligencia oriental hacia la Acción, puede
producir grandes hechos: pero sólo orientada hacia
la Meditación, podrá producir grandes libros.
Sólo en la Soledad, se es libre, porque en ella, no se
gobierna, ni se obedece;
después del Esclavo, yo, no he visto nada más vil,
que el Amo.
la Autoridad, tiene eso de Implacable: que deshonra
por igual, a aquel que la sufre y,a aquel que la ejerce.
El verdadero Egotista, no será nunca un Déspota,
sino de Sí Mismo;
empeñarse en dominar a los otros, le parecería un
envilecimiento de su Superioridad; entre los dominadores
de hombres y, los domadores de serpientes, es difícil
decir cuáles prostituyen más su poder de sugestión.
Analizar, es el mejor remedio contra la Acción, porque bien
analizado, nada vale en la vida, la pena de emprenderse.
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